Esa cabeza también va a 350 kilómetros por hora. Esa mente es, lo siento, muy parecida a la de Leo Messi, que, cuando recibe el balón, ya sabe lo que hará, pues su cerebro lleva varios segundos meditando el scalextric que montará y cómo desequilibrará a la defensa rival.Seguir leyendo....