Lobezno #5, de Saladin Ahmed, Martín Cóccolo y Daniel Warren Johnson

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Edición original: Wolverine vol.8 #8 (Marvel Comics, 2024)Edición nacional/España: Lobezno #5 (Panini Cómics, 2025)Guion: Saladin Ahmed, Daniel Warren Johnson.Dibujo: Martín Cóccolo, Daniel Warren Johnson.Entintado: Martín Cóccolo, Daniel Warren Johnson.Color: Bryan Valenza, Mike Spicer.Formato: Grapa. 56 páginas. 6,50€PASAR PÁGINA«Atormenta a aquellos que hacen el mal en este mundo.»Lobezno llega a los 400 números después de casi cuarenta años protagonizando su propia colección, y alguno más contando con historias en solitario. El personaje fue creado por Len Wein y John Romita como secundario para Hulk, apareciendo por primera vez en el número #180 de El Increíble Hulk en 1974, y no volvería a aparecer hasta meses después en Giant-Size X-Men, escrito también por Wein y dibujado por Dave Cockrum con un nuevo look obra de Gil Kane. Ese fue un momento clave en la historia de los mutantes y en la trayectoria del personaje, convertido ahora en hombre X, que pasaba a las manos de Chris Claremont. Como para casi cualquier mutante, Claremont es la figura más importante para el personaje, y además de definir sus características como parte de la Patrulla-X fue el encargado de escribir sus primeras aventuras en solitario en la serie limitada de 1982 y más adelante los comienzos de su propia serie regular, cuyo primer número vio la luz en 1988. La popularidad del personaje le ha asegurado durante años la presencia en las estanterías de todas las tiendas, con una publicación casi continuada desde el comienzo salvo por los seis años que pasó encerrado en un cascarón de adamántium (aunque el hueco se vio llenado por su versión más experimentada), y a pesar de que alrededor de 2010 la colección pasó por varios relanzamientos con colecciones que no alcanzaban los 15 números. La resurrección y la llegada a Krakoa le devolvieron la estabilidad a la colección, llegando a las 50 entregas de la mano de Benjamin Percy. Y así llegamos al cómic que hoy nos ocupa, el octavo número dentro de la etapa de Saladin Ahmed (que en E.E.U.U. ya se acerca a la treintena) y que busca conmemorar todos estos años.El cómic se divide en tres historias. La primera de ellas cuenta el final del enfrentamiento entre Logan y Rómulo poseído por el Adamantino, que cierra el primer arco argumental de la serie. Lobezno tiene que hacer frente a la piel impenetrable de Rómulo y a los ataques que el metal lanza a su cabeza, mientras Laura contiene al resto de villanos portadores de adamántium que se encuentran bajo el control del Adamantino. La segunda historia viene destinada a cerrar la trama del Wendigo adolescente que Logan ha estado cuidando desde su encuentro en Canadá, cuando se dio cuenta de que el Wendigo era capaz de rechazar sus instintos más violentos, y que ahora se encuentra en peligro por culpa de un viejo enemigo de Lobezno. Por último, Daniel Warren Johnson escribe y dibuja una leyenda de Lobezno en Japón.Las dos historias de Ahmed, que conforman el grueso del cómic, sufren de un problema de estructura. La lectura de ambas historias se siente más como una y media, pues hay poca cohesión entre ambas y el cierre del arco del adamantino es de muy corta extensión, cerca de ser un epílogo del número anterior. Además, el cómic no aguanta la responsabilidad de cerrar las dos tramas que el autor venía construyendo. La recta final del enfrentamiento entre Lobezno y Rómulo carece casi totalmente de tensión y llega a una resolución de forma espontánea y poco original. Por otro lado, el final de la trama del Wendigo llega con poca anticipación, sin que Ahmed haya dejado ver con antelación que se acercaba el final. Una vez más se echa en falta una mayor sensación de tensión y un mayor impacto, estamos ante un personaje que fue introducido hace solo 7 números y que ha estado ausente durante una parte importante de ellos.El dibujo, una vez más responsabilidad de Martín Cóccolo, tiene los mismos problemas que en las entregas anteriores. La combinación entre el leve entintado y los colores de Bryan Valenza resulta en un acabado muy plano, el nivel de detalle se mantiene bajo y la anatomía inconsistente. Cóccolo parece utilizar técnicas muy diferentes para algunos casos, como ya pasaba en el número anterior el aspecto metálico de Rómulo refleja un estilo de entintando que no se encuentra en otras páginas y que sí es capaz de darle textura a la apariencia del cómic.La historia de Daniel Warren Johnson es el punto más fuerte de este cómic. Se trata de una historia corta y fuera de continuidad, que devuelve a Logan a Japón en forma de una figura de leyenda. La trama es simple pero efectiva y el dibujo, con color de Mike Spicer, es una maravilla. Johnson maneja a la perfección la composición y la acción, que es capaz de plasmar con marcada claridad e impacto gracias a su estilo de trazo grueso y agitado. En definitiva, un número que merece la pena por la joya que supone la historia de Johnson, pero que en conjunto no está a la altura de la ocasión. Ahmed afronta el próximo número habiendo cerrado sus principales líneas argumentales, veremos qué nos tiene preparado el autor.Lo mejor• La historia de Daniel Warren Johnson.Lo peor• El cierre de las líneas argumentales que se venían planteando no es satisfactorio.