La imagen de la celebración del Mundial por parte de la selección española dejó una escena tan insólita como simbólica. Cuando el combinado de Luis de la Fuente se disponía a levantar el trofeo de campeona del mundo, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tuvo que indicar a Donald Trump que abandonara el centro del escenario para ceder todo el espacio a los auténticos protagonistas: las futbolistas.Seguir leyendo....