La ampliación de la AP-7 ha encontrado un respaldo prácticamente unánime entre el tejido económico y técnico catalán. Empresarios, ingenieros y especialistas en movilidad consideran que los nuevos terceros y cuartos carriles son imprescindibles para resolver el colapso de la principal autopista del país, pero advierten de que el principal problema ya no es el diagnóstico, sino la lentitud con la que avanzan los proyectos. EL PERIÓDICO publicó días atrás que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible trabaja en cuatro actuaciones para ampliar la capacidad de la vía por más de 500 millones de euros, con nuevos carriles entre Sant Celoni y Montornès del Vallès, Martorell y Vilafranca Centre, la B-23 y Martorell, y L'Hospitalet de l'Infant y Amposta. Ahora, las principales organizaciones económicas reclaman que esos proyectos dejen de estar sobre el papel y se traduzcan cuanto antes en licitaciones, adjudicaciones y obras.Seguir leyendo....