Durante la larguísima concentración que la selección española de fútbol ha vivido este verano, afortunadamente coronada con el premio del segundo título mundial de su historia, los futbolistas de Luis de la Fuente no han dejado de hablar con los medios de comunicación. Sus sensaciones personales e impresiones del torneo han sido los temas estrella en las conversaciones que han llegado después a los aficionados españoles, pero en su cercana relación con la prensa también han visto cómo los periodistas les arrancaban atrevidas apuestas a cambio de coser una nueva estrella al escudo de la camiseta . Ahora, con los ecos de la victoria en la final sobre Argentina aún resonando en el Metlife Stadium de Nueva Jersey, los que se lanzaron a la piscina y aceptaron el reto tendrán que cumplir su palabra. Para algunos será sencillo, pues o bien se negaron como Nico Williams que, precavido, prefirió «no escupir para arriba», o bien no fueron más allá de ofrecer como promesa el típico tatuaje que los futbolistas se hacen con la imagen de los trofeos que van ganando durante su carrera. Algo más complicado será para los que, como Marc Cucurella, envidaron a grande . Retado durante una conversación ante los micrófonos de la Cadena Cope previa al inicio del torneo, el lateral catalán se atrevió a jugarse nada menos que un tatuaje con la cara del seleccionador Luis de la Fuente. El impacto de su apuesta mantuvo al nuevo futbolista del Real Madrid, muy destacado también en lo deportivo, bajo los focos mediáticos. Cuestionado por el asunto según la selección española iba avanzando hacia el título, el de Alella no se retractaba de su atrevimiento. Tampoco tras conquistar la Copa del Mundo. «No sé todavía, tengo que pensar dónde me lo voy a poner... La gente me preguntará, así que tiene que ser un lugar visible. Ahora tenemos un largo viaje de vuelta, a ver si me dan ideas», respondió ante la curiosidad de la prensa en la zona mixta. Cucurella ya tiene experiencia en este tipo de apuestas, pues después de conquistar la pasada Eurocopa con España sorprendió con un llamativo cambio de color en su pelo, que de repente apareció rojo. Pero lo del Mundial es ir un paso más allá. No será el único que lo haga, pues algunos de los que han sido sus compañeros en esta concentración mundialista de la selección se han sumado a su apuesta y también marcarán su piel con una pequeña imagen de Luis de la Fuente. Es el caso de Álex Baena, Borja Iglesias y Yeremi Pino . El del Atlético de Madrid explicó incluso que iría a hacérselo con el que será su nuevo rival en los próximos derbis madrileños. «Primero me toca tatuarme la Copa del Mundo. Y luego haré lo de De la Fuente. Además, Cucu estará ahora en Madrid, así que un día quedaré con él y nos lo hacemos. ¡Pero yo en el muslo, algo pequeñito!». Una idea, la de que el tatuaje no sea muy grande, que compartieron el del Celta y el del Crystal Palace. Cuestionado por esta peculiar apuesta de sus futbolistas como parte involucrada de alguna manera, Luis de la Fuente confió en que no se acaben echando atrás. «Ya les dije que se equivocaban al decir que se tatuarían mi cara, porque son hombres de palabra y la van a cumplir ». A sus 65 años el seleccionador no se inyectará tinta bajo la piel, pero también hizo una promesa si conseguía liderar a la selección a la conquista de su segunda estrella. Según desveló el Padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, el técnico de Haro le prometió ir a la iglesia como voluntario para «servir desayunos a las personas más vulnerables». Un par de escalones más arriba en el escalafón, su jefe en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Rafael Louzán tuvo que opinar sobre el tatuaje de la cara del técnico riojano. El mandamás del balompié español se desmarcó rápidamente de esta iniciativa, pero a cambio se comprometió a recorrer el Camino de Santiago desde Sarria como forma de celebrar y agradecer el título mundial de la selección española. Quien sí pasará también por el estudio de tatuajes para cumplir con su promesa será el guardameta David Raya, que en la cita mundialista no ha jugado ni un minuto por el buen hacer de su compañero Unai Simón. El guardameta del Arsenal campeón de la Premier League eso sí, se imprimirá en el cuerpo alguna imagen o mensaje relacionado con el título de campeón del mundo. No verán agujas pero sí tijeras, maquinillas de cortar pelo y tintes otros integrantes de la selección como Pedri, que prometió que en caso de victoria cambiaría el color de su pelo por un rubio o un blanco; Gavi, que apostó por el color rosa; o el autor del gol de la final Ferran Torres, que prometió raparse la vistosa melenita con la que se ha dejado ver durante el Mundial. Por su parte Lamine Yamal , estrella mediática del equipo pero que no ha mostrado su mejor versión en este torneo, lanzó la promesa de dejarse barba y bigote durante tres semanas si lograba alzar al cielo de Nueva York el dorado trofeo del Mundial. Una apuesta que el futbolista del Barcelona calificó como «un sacrificio estético importante». Para acabar con el capítulo de las promesas Fabián Ruiz , otro de los artífices de la gesta española, dejó la suya abierta a la imaginación de los aficionados durante una entrevista con el canal Teledeporte, mientras que Mikel Oyarzabal , pese a no entrar en cuestiones estéticas, lanzó uno de los desafíos más llamativos. El delantero de la Real Sociedad aseguró con España en cuartos de final que si ganaba el Mundial se haría socio del Athletic Club, eterno rival de su equipo.