Aisha, una mujer de 30 años que sufrió el 2 de febrero una brutal agresión en su vivienda de Sevilla la Nueva (Madrid), ha fallecido después de permanecer más de cinco meses ingresada en el Hospital La Paz. Su muerte ha sido confirmada por la Secretaría de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, que ha ratificado el caso como un nuevo crimen machista.La víctima había logrado sobrevivir durante meses gracias a la atención recibida en la Unidad de Grandes Quemados, donde fue sometida a múltiples intervenciones quirúrgicas. Las lesiones, que afectaban a más del 50% de su cuerpo, derivaron en complicaciones e infecciones que finalmente resultaron incompatibles con su recuperación.Una investigación que apunta a un crimen planificadoLa investigación desarrollada por la Guardia Civil sostiene que el ataque fue presuntamente organizado por la expareja de la víctima, Ibrahim B., quien habría contratado a dos trabajadores de empresas vinculadas a él para ejecutar la agresión. Los tres investigados permanecen en prisión provisional mientras continúa la instrucción judicial.Los presuntos agresores accedieron a la vivienda utilizando unas llaves que, supuestamente, les había facilitado el principal investigado. Una vez en el interior, golpearon a la mujer, la rociaron con un líquido inflamable y le prendieron fuego mientras sostenía en brazos a su bebé de seis meses. Ambos fueron arrestados pocas semanas después de la agresión y, junto al supuesto inductor del crimen, permanecen en prisión provisional a la espera del avance del procedimiento judicial.El bebé resultó ileso y el caso se investigó como un doble intento de asesinatoAunque el menor no sufrió lesiones, la situación de riesgo a la que estuvo expuesto llevó al juzgado a investigar inicialmente los hechos como un doble intento de asesinato. Tras cometer la agresión, los dos presuntos autores materiales huyeron en un vehículo propiedad del exmarido de la víctima, un elemento que reforzó desde el principio las sospechas sobre su posible implicación en la planificación del ataque.Con la muerte de Aisha, el caso pasa a ser considerado oficialmente un crimen machista consumado. La investigación continúa para esclarecer todas las circunstancias que rodearon una agresión que, según sostienen los investigadores, habría sido planificada con antelación y ejecutada con la participación de tres personas actualmente privadas de libertad.