'The Old House', un refugio campestre que pertenecía a la Princesa Margarita y su marido, el fotógrafo Antony Armstrong-Jones, Lord Snowdon, está a punto de iniciar un nuevo capítulo. Situada en el pueblo de Staplefield, en el condado de West Sussex al sur de Londres, esta propiedad está a la venta por 3,95 millones de libras ( unos 4,6 millones de euros ). El anuncio de la propiedad señala que 'The Old House', fue renovada por el ya difunto Lord Snowdon, y había sido un regalo de boda por parte de su tío Oliver Messel en 1958. Un obsequio que, a pesar de convertirse en un refugio elegante a la vez que íntimo para la pareja, no logró conquistar del todo a la Princesa. «La Princesa Margarita tenía una personalidad propia de la realeza, le encantaba la vida y las ceremonias que se llevaban a cabo en el Palacio de Kensington, más que el encanto discreto de 'The Old House», señaló recientemente Amanda Walsh, propietaria de la finca, a 'The Wall Street Journal'. Aunque a la Princesa Margarita no era muy entusiasta de la vida de campo, a diferencia de su hermana Isabel II, 'The Old House' posee todo el encanto pintoresco que cabría esperar de una casa inglesa. La propiedad, de 4.195 metros cuadrados, cuenta con siete dormitorios, piscina climatizada, despacho, cobertizo y varios almacenes auxiliares . A mediados de la década de 1960, recibir una invitación para alojarse en 'The Old House' se había convertido en uno de los privilegios más codiciados de la alta sociedad británica . Más que una simple casa de campo, la residencia se convirtió rápidamente en un lugar de reunión exclusivo. Según recoge 'Vanity Fair France', Theo James Wright, director de la agencia 'Blue Book', ha añadido que la propiedad de Lord Snowdon «iba mucho más allá del ámbito de una residencia privada»: «Lo que creó aquí no fue simplemente una casa, sino un lugar en el que dar rienda suelta a tu creatividad. Los miembros de la Familia Real se codeaban con artistas, actores, escritores y creadores , y, algunas de las figuras más influyentes del siglo XX se reunían en un ambiente íntimo y discreto. Muy pocas propiedades pueden presumir verdaderamente de haber sido el escenario de un capítulo tan notable de la historia cultural británica». Entre los invitados más destacados se encontraban actores como Peter Sellers y John Mills, el diseñador japonés Issey Miyake, la bailarina Margot Fonteyn, el banquero Evelyn de Rothschild, la escritora irlandesa Edna O'Brien o Bianca Jagger.