Un incendio en las cocinas obliga a cerrar una mítica venta de Arcos con más de un siglo de historia

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La Venta La Perdiz, uno de los establecimientos hosteleros con más solera de la Sierra de Cádiz, ha anunciado que permanecerá cerrada tras el incendio que sufrió el pasado domingo en sus cocinas. El fuego dejó importantes daños materiales, aunque no se registraron heridos.El siniestro se originó en las cocinas del negocio, ubicado en el kilómetro 10 de la carretera que une Arcos y Algar, en la calle Galicia número 17. Así lo ha confirmado el Consorcio de Bomberos del Parque de Jerez a través de su perfil oficial en la red X.Hasta el lugar se desplazó un dispositivo formado por dos vehículos autobomba y cinco bomberos, procedentes de los parques de Jerez y Arcos, que llegaron a las 19:26 horas de la tarde. A su llegada, los fogones de la venta ya estaban prácticamente calcinados.El resto del negocio, inundado de humoEl resto del establecimiento se encontraba inundado por el humo cuando los efectivos llegaron al lugar. Tras controlar el fuego, los bomberos evacuaron la humareda con la ayuda de turboventiladores y procedieron a abrir todas las ventanas del edificio.La propia Venta La Perdiz ha confirmado el suceso a través de un comunicado, en el que explica que el incendio "provocó importantes daños en la cocina" y que el restaurante permanecerá cerrado mientras se reparan las instalaciones.El negocio ha asegurado que mantendrá informados a sus clientes a través de redes sociales sobre la evolución de los trabajos y la fecha de reapertura, además de agradecer las muestras de cariño y apoyo recibidas tras el incendio.Más de un siglo de historia en la sierraLa Venta La Perdiz abrió sus puertas en 1904, cuando daba servicio a quienes transitaban por las cañadas reales de la zona. En 1980, la familia Rodríguez tomó las riendas del negocio y lo dio a conocer en toda la sierra gaditana con su cocina tradicional.En 2023, el establecimiento vivió una reforma de la mano de Ernesto Rodríguez, hijo de Francisco, y su esposa Yolanda Montané, que combinaron los platos de siempre con propuestas de cocina fusión, sin renunciar a la esencia que ha hecho célebre a la venta durante más de un siglo.