Samsung ha metido dos piezas de titanio debajo del OLED de sus próximos Galaxy plegables. Y no, esto no significa que vayas a tocar metal cada vez que uses el móvil. Ambas quedan escondidas dentro del panel, donde deberían sujetarlo mejor, reducir la marca central y permitir que gane resistencia sin aumentar el grosor.El nombre elegido es Flex Titanium y debutará en la próxima generación de plegables, que conoceremos durante un Galaxy Unpacked todavía sin fecha. Samsung no ha dicho qué modelos la estrenarán, aunque los primeros detalles del Galaxy Z Fold8 hablan de 4,1 milímetros abierto y 210 gramos. El Fold8 apunta a ser más fino y ligero que su antecesor.Una película veinte veces más rígida que el polímero Tecnología Flex Titanium de SamsungLa primera pieza de Flex Titanium es una película de aleación situada justo debajo del OLED. Tiene veinte veces la rigidez mecánica del polímero al que sustituye y mide alrededor de un tercio del diámetro de un cabello humano. El dato corresponde únicamente a esa capa: la pantalla completa no pasa a ser veinte veces más resistente por llevarla.Debajo hay una segunda pieza, esta vez una placa de titanio que sostiene todo el módulo. ¿Cómo consigue doblarse un material tan rígido sin terminar partiéndose? Samsung ha practicado pequeños orificios en la zona de la bisagra. Kyung-Jin Yoo, responsable de desarrollo de pantallas móviles, afirma que "permiten conservar la flexibilidad con una resistencia elevada".La placa también elimina los huecos de aire entre el adhesivo y el módulo, de manera que la pantalla recibe un apoyo más uniforme cuando la utilizas abierta. Debería deformarse menos al pulsar cerca de la bisagra y, al repartir mejor la presión, reducir la marca que atraviesa el centro del panel sin añadir otra capa gruesa debajo.El Fold8 apunta a un pliegue mucho menos visible Renders de los nuevos Galaxy Z Fold8 y Galaxy Z Fold8 UltraLas filtraciones sobre la pantalla sin pliegue del Galaxy Z Fold8 ya habían dejado ver un panel bastante más uniforme que el de generaciones anteriores. Samsung, por ahora, mide mejor sus palabras: Flex Titanium hará que el pliegue sea menos visible, pero en ningún momento asegura que vaya a desaparecer por completo.El nuevo OLED también combina una disposición de mayor resolución con materiales orgánicos pensados para gastar menos energía. La pantalla tendrá más definición y consumirá menos, al menos según los datos de Samsung, porque todavía no hay porcentajes que permitan medir la mejora. Tampoco sabemos cuánto puede notarse en la autonomía de un teléfono terminado.Quedan por conocer el número de plegados soportados, el resultado de las pruebas de caída y la diferencia real frente al panel anterior. Samsung todavía no ha identificado los móviles que usarán Flex Titanium, así que el próximo Galaxy Unpacked tendrá que aclarar si hablamos únicamente del Galaxy Z Fold8 o de una pantalla compartida por varios modelos.