Fue una noche que cambió a Turquía para la década por llegar. Aviones y helicópteros del grupo golpista, liderados por un clérigo oscuro turco exiliado, Fethullah Gülen, exiliado en Estados Unidos, retumbaban en los cielos de Estambul y Ankara, disparando contra el Parlamento y el mayor puente del Bósforo, donde cientos de seguidores del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se habían reunido en protesta del naciente golpe de Estado. Seguir leyendo....