Un modelo del MIT advirtió en 1972 que el crecimiento podía quebrarse durante este siglo. Medio siglo después, los datos siguen inquietantemente cerca de sus escenarios más peligrosos
Los límites del crecimiento no puso una fecha exacta al fin de la civilización. Construyó varios futuros posibles y mostró que mantener indefinidamente la expansión material podía provocar un declive global durante el siglo XXI.