El ADN resuelve el misterio sobre el origen de la civilización Shimao de China, que tiene varios milenios

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A veces, las piedras y las herramientas no bastan para saber toda la verdad. Eso es justo lo que ha ocurrido en Shimao, una imponente ciudad amurallada del Neolítico tardío que está en el norte de China. Aunque los arqueólogos llevan años excavando sus ruinas, ha tenido que ser el análisis de ADN antiguo el que ha empezado a despejar las incógnitas. Un estudio publicado en la revista Nature, coliderado por la profesora Qiamei Fu (del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia de Ciencias de China), ha analizado los genomas de sus antiguos habitantes tras trece años de minucioso trabajo. El equipo estudió 169 muestras biológicas para entender de dónde venía esa gente, cómo se organizaban sus familias y quiénes eran las personas elegidas para los sacrificios rituales que se realizaban allí hace unos 4.000 años.Los resultados muestran que los habitantes de Shmao no llegaron de tierras lejanas; en realidad, eran descendientes directos de los grupos locales que ya vivían en la zona unos mil años antes. Al rastrear su ADN, los investigadores encontraron una clara herencia ligada a la cultura Yangshao, una civilización neolítica muy importante que se asentó a lo largo del río Amarillo. Pero el mapa genético de Shimao no termina ahí. Los análisis también revelan que esta comunidad mantenía estrechos lazos con otras poblaciones vecinas, como la cultura Taosi en el sur de Shanxi, pastores de las estepas e incluso comunidades de agricultores de arroz del sur de China. Por lo tanto, lejos de estar aislados, formaban parte de una red de intercambio muy activa y diversa.Del árbol genealógico a la distribución por género de las ofrendas humanas Una de las tumbas encontradas en el yacimientoGracias a la excelente conservación de las muestras, los científicos han podido ir más allá de los grandes movimientos migratorios y reconstruir árboles genealógicos de hasta cuatro generaciones. Dando como resultado una sociedad estrictamente patrilineal y patrilocal. Básicamente, los hombres permanecían en su comunidad de origen, mientras que las mujeres se trasladaban desde otros lugares para integrarse en la familia de sus parejas. Es la primera vez que contamos con datos genéticos directos para empezar a comprender cómo se heredaba el poder, cómo se organizaban las familias que gobernaban y cómo se fue gestando la estratificación social en los albores de los primeros estados de Asia Oriental.Uno de los descubrimientos más importantes de Shimao se localiza en la llamada Puerta Este. Allí se desenterraron unos ochenta cráneos humanos, un número de restos inusual para una época tan temprana. Durante mucho tiempo, la hipótesis de trabajo de los arqueólogos era que estas víctimas de sacrificios rituales eran principalmente mujeres. Sin embargo, la genética acaba de desmontar esta teoría. Las pruebas de ADN revelan que nueve de cada diez personas enterradas en esta zona eran, en realidad, hombres. Ubicación geográfica de los trabajos realizadosEste descubrimiento apunta a que los rituales de Shamo seguían unas pautas de género muy estrictas y vinculadas a espacios específicos de la ciudad. Mientras que los hombres eran sacrificados en la Puerta Este, los restos de los sacrificios de mujeres se han localizado en cementerios destinados a la élite, como Huangchengtai y Hanjiagedan. Al final, estos datos nos muestran una sociedad con ceremonias muy bien estructuradas, donde el género de las víctimas determinaba su papel en el ritual y su destino final, dándonos una imagen mucho más compleja de este importante centro de la prehistoria asiática.