Este jueves la Universidad de Sevilla ha sacado adelante las cuentas del ejercicio de 2025 no sin obtener quejas por parte de miembros de la comunidad por los aspectos que refleja el informe del auditor. Los remanentes negativos, las facturas sin registrar y los 36,4 millones de acreedores no presupuestarios, reflejados por ABC, han salido a la luz durante el punto del orden del día en el que debían aprobarse las cuentas, que finalmente salieron adelante con 37 votos a favor, cinco en contra y una abstención . Ante la exposición y las dudas de varios sectores del PDI para aprobar las cuentas presentadas, la rectora de la Universidad de Sevilla, Carmen Vargas , lanzaba una reflexión en la que señalaba que «estamos ante un informe técnico que refleja fielmente las cuentas de 2025, refrendado por un informe de auditoría. No votamos si estamos a favor o en contra de un resultado presupuestario negativo. Es nuestra responsabilidad hacerlo dentro de nuestra autonomía universitaria. Si no lo hacemos, el resultado es que la Junta tomará las medidas oportunas, por lo que votar en contra es hacerle un flaco favor a la autonomía universitaria . Por cierto, todas las universidades públicas andaluzas han aprobado sus cuentas a pesar de tener resultados presupuestarios negativos». La gerente de la Universidad de Sevilla, Rocío Francisca Román Collado, intentaba explicar el déficit que presenta la Hispalense en sus cuentas de 2025 señalando que el capítulo 1, el referente a gasto en plantilla, se ha incrementado en 28 millones entre el ejercicio 2024 y el de 2025, y que casi el 50% de ese incremento se debe a la subida salarial del Gobierno y el aumento de los costes de la Seguridad Social. Justificaba las cuentas presentadas la gerente universitaria en varios puntos. Primero habló de un nivel de ingresos menor de lo estimado , pero sobre todo puso el foco en el crecimiento superior del gasto de personal respecto a años anteriores, algo que señala que «las transferencias de la Junta no se acompasan con dicho crecimiento». Continuaba Rocío Román señalando que entre 2024 y 2025 las transferencias de la Junta crecen un 2,4%, y que en el último período no está acompasado con el crecimiento del gasto de personal. Tanto es así que consideran que las transferencias de la Junta no llegarán a cubrir aproximadamente seis millones del gasto en plantilla de la US. También justifican desde la Hispalense que el gasto en materia de inversión en infraestructuras y equipamientos en 2025 fue de 17,2 millones, y que el mismo ha estado parcialmente financiado con remanentes no afectados , dejando entrever que existe escaso margen de maniobra para los gastos de servicios. Para ponerle solución en próximos ejercicios en la Universidad de Sevilla siguen esperanzados en que la Junta de Andalucía reconozca ingresos adicionales procedentes de la evaluación que tiene pendiente realizar a la institución académica, poner en marcha una oficina de captación de fondos estratégicos, planificar el crecimiento de la plantilla acompañándola de un análisis de coste del personal y mantener una prudencia en materia financiera para 2027 para ajustar los ingresos lo más posible. La Oficina de Captación de Fondos Estratégicos e Institucionales de la US tiene como objetivo lograr que en 2031 los recursos propios de la institución alcancen el 35% del total de su financiación, y así contribuir a su solvencia económica. La misma con cuatro grandes líneas. Una será la de captar fondos internacionales, regionales y nacionales, algo que implica ubicar una oficina de enlace en Bruselas, sede en la que se mueve el dinero comunitario. También potenciarán la captación de fondos estratégicos de subvenciones orientadas a la digitalización, mejora de sostenibilidad o el patrimonio. Otra de las misiones de esta nueva oficina será la planificación de acciones de mecenazgo, que potencie alianzas con empresas líderes del entorno. Este punto despertó críticas por parte de algunos de los asistentes, quienes consideran que así se está favoreciendo la entrada de capital privado en la educación superior y que eso va a redundar en la precarización del personal investigador. Carmen Vargas explicaba que «seguiremos trabajando para que la universidad pública no se considere solo una fábrica de títulos, sino que tiene un impacto en la economía de seis euros por cada euro invertido en ella. Ya existen mecenazgos en la US, como el del banco Santander, que ayuda en las becas para alumnos».