Las transferencias bancarias entre familiares son una práctica habitual: padres que ayudan a sus hijos, abuelos que entregan dinero a sus nietos o familiares que se prestan una cantidad puntual para afrontar un gasto. Sin embargo, no todos estos movimientos tienen el mismo tratamiento fiscal. La clave no está únicamente en la cantidad transferida, sino en el motivo de la operación.Seguir leyendo....