El hijo de una de las víctimas del incendio de Almería: "Mi padre no desobedeció; nadie lo avisó"

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Thomas-Wolf Verdonckt, virólogo belga e hijo de una de las víctimas de los incendios de Los Gallardos, ha cuestionado la versión ofrecida por distintas autoridades sobre las circunstancias en las que murieron varias personas afectadas por el fuego. Su padre, Stanislas Verdonckt, de 63 años, fue hallado sin vida en un valle situado bajo la zona de Paraje el Curato, donde residía en las afueras de Bédar. Según explicó en declaraciones recogidas por Reuters, ni él ni el resto de fallecidos desobedecieron instrucciones oficiales porque, asegura, nunca recibieron ninguna indicación por parte de los servicios de emergencia.El científico sostiene que las víctimas no contaron con información sobre la evolución del incendio ni sobre las medidas más seguras para protegerse. "Las personas que murieron no incumplieron ninguna orden porque no se dio ninguna orden. No se proporcionó ninguna información", afirmó. Según su relato, los afectados "solo empezaron a correr cuando las llamas estaban casi encima de ellos" y esa decisión constituyó "su último recurso absoluto" ante el avance del fuego.Las declaraciones de Verdonckt contrastan con las realizadas por responsables políticos y por representantes de las administraciones autonómica y estatal. Tanto desde la Junta de Andalucía como desde el Gobierno de España se ha señalado que existieron recomendaciones concretas para que los residentes permanecieran refugiados en sus viviendas y que algunas víctimas no siguieron esas indicaciones, una circunstancia que, según esas versiones, pudo influir en el desenlace.El virólogo explicó que habló por teléfono con su padre poco antes de las 21.00 horas del jueves, cuando el incendio avanzaba hacia la zona de Bédar. De acuerdo con su reconstrucción de los hechos, Stanislas Verdonckt y un grupo de vecinos intentaron abandonar el lugar en coche utilizando una carretera asfaltada. Sin embargo, las llamas bloquearon el paso. "No pudieron pasar porque no se les avisó con antelación. Nadie les dijo que el fuego venía de esa dirección. Cuando intentaron salir ya era demasiado tarde", sostuvo.Por un camino de tierra sin salidaAnte la imposibilidad de escapar por esa vía, el grupo decidió continuar por un camino de tierra que bordea la ladera de la montaña. Cuando comprobaron que tampoco podían abandonar la zona por ese recorrido, dejaron los vehículos e intentaron huir a pie. "No fue una elección. Condujeron hasta el final. Incluso cuando todo estaba en llamas hubo quien optó por correr y por intentar llegar al valle", señaló Verdonckt sobre los últimos momentos de las víctimas.El hijo de Stanislas Verdonckt describió a su padre como una persona experimentada, aficionada al senderismo y a la fotografía, conocedora del terreno y con dominio del español. Recordó además la última conversación que mantuvieron mientras evaluaban posibles formas de protegerse del incendio. "Siempre se mantuvo tranquilo incluso en las situaciones más desesperadas, repasando sus planes A, B y C", relató. "Mi padre es una de las personas más inteligentes que conozco. Siempre es muy analítico e iba comprobando las cosas. En ese momento, solo faltaban minutos para que fueran envueltos y quedaran atrapados", concluyó.