Hay un instante, casi siempre inesperado, en el que el visitante que recorre la girola de la Catedral Primada de Toledo levanta la vista y comprende que está ante algo difícil de explicar. El mármol parece moverse . Los bronces irradian luz. Los ángeles ascienden hacia una abertura imposible en la bóveda y el sol, cuando entra por el gran ventanal, termina de convertir la piedra en un escenario casi sobrenatural. Eso es El Transparente. Una de las grandes obras cumbres del barroco europeo que estos días vuelve a convertirse en objeto de todas las miradas, no por el asombro que provoca desde hace casi tres siglos, sino porque una ambiciosa restauración permitirá recuperar la riqueza material y simbólica de... Ver Más