Hay noticias que, no por esperadas, dejan de sorprender, y ayer por la tarde Marvel Comics nos pilló a muchos con el pie cambiado cuando en su página web anunció el reemplazo de C.B. Cebulski como máximo responsable editorial por Stephen Wacker. A su vez, Cebulski se desplaza a Japón para, desde allí, estar conectado con artistas locales y supervisar las novelas gráficas originales y el manga de Marvel en la región.La noticia tiene unas consecuencias que, hoy por hoy, somos incapaces de predecir, pero lo que sí es evidente es que la editorial estaba inmersa en una espiral negativa, especialmente reputacional, y, aunque es cierto que, en cuanto a series, se estaba cambiando la tendencia con proyectos de lo más interesantes y que recordaban a épocas de gloria pasadas, lo cierto es que el ruido continuo que le acompañaba llevaba al equívoco de asumir que no conseguían enderezar el rumbo por más cambios que hiciesen. Había que sacudir el árbol por completo, desde sus raíces hasta su copa, comenzando por su cabeza más visible, Cebulski.Llevar a cabo una reestructuración de personal tan importante como la que la compañía necesita no va solo de cambiar personas, también hay que revisar y cambiar procesos de negocio e, incluso, yo lo he vivido en mis propias carnes, en ocasiones es aconsejable hasta ejecutar cambios drásticos en el entorno laboral. Y ahí es donde entra en juego la segunda noticia, tan o más importante que el cambio Cebulski/Wacker, y es que, poco después de este anuncio, saltaba la noticia en Hollywood Reporter de que Marvel Comics movía sus oficinas desde Nueva York hacia Los Ángeles. Este cambio es importante a varios niveles. Por un lado, la editorial dejaba la que había sido su ciudad desde su nacimiento hace más de 90 años. Por otro lado, su movimiento a Burbank, California, no era casual; allí es donde están las oficinas centrales de Walt Disney y este movimiento hay que entenderlo en clave de agrupación de diferentes compañías del grupo bajo un mismo lugar con el objetivo de conseguir diferentes ventajas mediante sinergias, ya sean creativas o simplemente estructurales. Como siempre, hay un daño colateral importante: el centenar de empleados de Marvel a los que se les propondrá mover su lugar de residencia de una costa a otra. Algunos aceptarán, otros pensarán que no les compensa y, en otros casos, directamente darán por sentado que la editorial les está invitando, de forma elegante, a dar un paso al lado. Esta inevitable fuga de talento puede asustar, pero hay que tener en cuenta que DC Comics llevó a cabo un ejercicio idéntico años atrás, el cual significó la llegada de Marie Javins, y a día de hoy no se entiende el éxito de la editorial sin su entrada en escena y, por supuesto, su movimiento a Burbank. Curiosamente, ambas editoriales volverán a compartir ciudad, separadas por apenas dos kilómetros.Ni que decir tiene que la noticia tiene que haber sentado como un jarro de agua fría para esas cien familias y, desde aquí, mostramos nuestra solidaridad en estos momentos tan complicados.Volviendo sobre el cambio de Wacker por Cebulski, como indicaba, es complicado evaluar cuán positivo va a ser. Partamos de la base de que la editorial se encontraba en un momento muy delicado y necesitaba aplicar cambios importantes de forma urgente. Stephen no es nuevo en Marvel Comics. Recordemos que en DC Comics fue el editor encargado (entre muchas otras cosas) de orquestar con éxito el difícil proyecto 52 para DC Comics, y esto le valió para que Marvel Comics pusiese sus ojos en él para liderar el relanzamiento de Spiderman post One More Day, en el que se iba a encontrar una situación parecida, con múltiples publicaciones de la serie principal a lo largo del mes y con equipos creativos en constante rotación, hasta que Dan Slott se hizo con el timón de la serie. Fue también el editor de obras que se recuerdan con tanto respeto como nostalgia, como el Daredevil de Mark Waid, Marcos Martín, Paolo Rivera y Chris Samnee; el Ojo de Halcón de Matt Fraction y David Aja; la Capitana Marvel de Kelly Sue DeConnick y Dexter Soy; el Caballero Luna de Warren Ellis y Declan Shalvey; Agente Veneno de Rick Remender y Tony Moore, todo ello sin olvidarnos de la irrupción de Jeff en Marvel Infinity Comic o su rol importante en el éxito de Kamala. Sin lugar a dudas, una carrera plagada de aciertos y con un cartel de autores que ya nos gustaría que pudiese convencer, al menos, a la mitad de ellos de volver a trabajar para la editorial.Son muchos los autores que han aplaudido su regreso, sin menospreciar a Cebulski, catalogándolo como uno de los mejores editores que han tenido y poniéndole la etiqueta de inteligente, divertido y con un gran trato hacia ellos; una persona respetada en el mundo del cómic y que, con su llegada, no solo aporta un soplo de aire fresco a la editorial, sino también a alguien con experiencia contrastada y que conoce la casa a la perfección.Llevo tiempo diciendo que se comienza a ver la luz al final del túnel, que, a nivel creativo, se están publicando series que valen mucho la pena, que aún estamos lejos de llegar al lugar que una editorial como Marvel se merece, pero que, si hay un momento de subirse a la Marvelneta, es este. Sirva a modo de recordatorio el siguiente listado de series que, por desgracia, pueden estar pasando por alto y que vale la pena leer de la Marvel actual, sin más orden que el alfabético.• Amazing Spider-Man de Joe Kelly, Pepe Larraz, Romita Jr. y compañía.• Avengers de Chip Zdarsky y Marco Checchetto.• Captain America de Chip Zdarsky y Valerio Schiti.• Daredevil de Stephanie Phillips y Lee Garbett.• Fantastic Four de Ryan North y Humberto Ramos.• Marc Spector: Moon Knight de Jed MacKay y Devmalya Pramanik.• Mortal Thor de Al Ewing y Pasqual Ferry.• Infernal Hulk de Phillip Kennedy Johnson y Nic Klein.• Iron Man de Joshua Williamson y Carmen Carnero.• Punisher de Benjamin Percy y Jose Luis Soares.• Uncanny X-Men de Gail Simone, Luciano Vecchio y compañía.• X-Men de Jed MacKay, Tony Daniel, Netho Diaz y compañía.Un buen número de series que están viviendo un momento más que notable y a las que habría que sumar proyectos muy interesantes como El mundo que vendrá, Armageddon o la línea Midnight, que tiene una pinta espectacular.Como indicaba, quizás es tan solo un tema de tendencia, afinar un poco con algunas series y volver a ganarse la confianza de los lectores. Todo ello se consigue con una buena dirección, buenas condiciones laborales y, sobre todo, libertad creativa. Esperemos que estemos ante el inicio de una nueva edad de oro para Marvel Comics.