El estreno bursátil de DIGI Spain no terminó como había comenzado, sino peor. La operadora española inició su cotización este jueves en 6 euros por acción, un 7,14% por encima de los 5,60 euros fijados para su salida a Bolsa. Sin embargo, el impulso duró poco y el precio fue perdiendo terreno durante la sesión.Al cierre, cada título valía 5,15 euros, lo que supone una caída del 8,04% respecto al precio de colocación. De este modo, la valoración de la compañía pasó de 1.662 a 1.528,5 millones de euros. En apenas unas horas, el mercado recortó cerca de 133,5 millones al valor con el que DIGI había llegado al parqué.De subir un 7% a desplomarse un 8%La reacción resulta llamativa porque la oferta había despertado bastante interés entre los inversores. La demanda rondó los 1.300 millones de euros, aproximadamente cuatro veces más que los 287 millones finalmente colocados. En total, la operación incluía 51,3 millones de acciones, entre títulos nuevos y otros vendidos por la matriz rumana. Suscríbete a la newsletter de Andro4allDe esa cantidad, 150 millones proceden de una ampliación de capital y entrarán directamente en la filial española. DIGI utilizará este dinero para acelerar el despliegue de fibra y su red móvil propia. Los 137 millones restantes corresponden a acciones que pertenecían a DIGI Romania.El estreno también llega en un momento de fuerte crecimiento comercial. La compañía continúa sumando clientes y batiendo récords de portabilidades, apoyada en sus precios bajos y en la ampliación de su cobertura. No obstante, construir nuevas redes exige inversiones elevadas, por lo que la generación de caja y la deuda serán dos aspectos vigilados por los inversores.Una sola sesión no determina la evolución futura de una empresa en Bolsa. Sin embargo, el primer día deja un punto de partida complicado para DIGI. La operadora deberá recuperar los 5,60 euros de la colocación para que quienes participaron en la oferta inicial vuelvan a tener ganancias.