La semifinal del Mundial entre España y Francia ha dejado una escena curiosa. En el momento en el que Mikel Oyarzabal se disponía a lanzar el penalti que acabaría adelantando a la selección española, un repartidor llegó a entregar un pedido a una vivienda.En un principio, el trabajador se quedó en la puerta. No obstante, una de las personas que estaba en la casa le invitó a entrar y se sentó para estar atento a la televisión. Cuando Oyarzabal marcó el gol, estalló la locura dando lugar a una celebración compartida entre desconocidos unidos por el gol. La escena no tardó en hacerse viral en las redes sociales. Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.Puedes ver el informativo completo 'Noticias de la Mañana' en Atresplayer.