Crece la expectación en el Marco de Jerez ante la vendimia. Es curioso comprobar que hay bodegueros y viticultores que estos días coinciden con los surferos en prestar especial atención a páginas como el Windguru, en las que la previsión del régimen de vientos es tan o más importante que la de la temperatura. Y es que el levante no aparece por la comarca hasta comienzos de agosto, lo cual se recibe como una excelente noticia.Las previsiones sobre esta vendimia ya eran buenas y este tipo de noticias, que haya todavía un par de semanas por delante sin viento de levante, no viene sino a confirmarlas. Es cierto que está haciendo calor y que se espera otro empujón que, en Jerez ciudad, puede llevar la temperatura hasta los 38 grados, pero también lo es que el régimen de vientos de poniente, con las blanduras (neblinas), sirven para refrescar un fruto que, además, viene muy bien de salud. Este año, las plagas habituales del Marco –el mildiu, el oidio– no han pillado desprevenidos a los viticultores en primavera, como la campaña pasada.Fuentes consultadas indican que el interior del Marco hay uva que ya está en los 9,5 grados baumé (potencial alcohólico... se puede cortar a partir de 10,5 grados), por lo que algunas bodegas –se habla de bodegas– estarían preparándose para empezar a cortar ya a finales de julio, en realidad como viene sucediendo en las últimas campañas.Nadie quiere hablar de cifras después de que el año pasado se hablara de posible "cosechón" justo antes de que una plaga de mildiu se llevara buena parte de la producción por delante, de tal forma que la vendimia cerró con 34,5 millones de kilos de uva, lejos, muy lejos de los 62,4 millones de kilos de 2024, que fue la primera cosecha aceptable después del período de sequía que se vivió en toda Andalucía. Ahora, esos 62 millones de kilos están al alcance y, a poco que ayude la climatología, pueden quedar atrás.El precio de la uva bajaráEsto es una buena noticia, pero lógicamente va a tener distintas consecuencias. En primer lugar, se da por hecho que va a bajar el precio de la uva. Es todavía pronto para hablar de precios –a ver, en el Marco de Jerez es relativamente habitual entregar la uva en el lagar y hablar de dinero más tarde, no pasa nada–, pero los primeros tanteos están entre 75 y 85 céntimos el kilo. Hay que tener en cuenta que el año pasado, vendimia corta, se pagó el kilo sobre el euro e incluso, cumpliendo determinadas condiciones de calidad, algo más como prima. En cualquier caso, ceñirse estrictamente al precio de la uva en la comarca es un parámetro relativo, ya que hay que tener en cuenta que, en la actualidad, los viticultores independientes representan aproximadamente solo el 20% del viñedo (las bodegas tendrían el 30% y las cooperativas sobre el 50%, aunque hay que tener en cuenta que las cooperativas elaboran y venden las botas de mosto, no uva).Pese a lo breve de la vendimia anterior, aún quedan en varias cooperativas botas de mosto disponibles de 2025. Ya se advirtió de que no había motivos para el pánico por la cosecha corta, aunque fuera la cuarta si se tomara un ciclo de cinco. El vino de Jerez puede absorber en sus años de crianza este problema, está también el continuo descenso en las ventas de vino en todo el mundo, fenómeno al que no es ajeno el jerez y, por último, hay que tener en cuenta que la demanda de materia prima para envinar sherry cask ha ido reduciendo en el últimos años su volumen, digamos que se ha establecido un stock que, ciertamente, necesita una reposición, pero el negocio –y sus necesidades– han dejado de crecer de manera exponencial.Pues viticultores y bodegas siguen mirando al cielo y a los vientos, casi más a lo vientos, si es que se los puede mirar. La vendimia 2026 puede ser muy buena pero si hay algo cierto en el mundo del vino ante una vendimia es que nunca se sabe...