Fue sábado, como este año, el de tu 90 cumpleaños, aquel día de 1936 en que naciste a un mundo atónito por la reyerta familiar de odios en España. Quizá tu padre marchó al frente de Teruel o, si pudo quedarse, rebañó aquí y allá para procuraros el sustento. El polvo del camino al destierro o el de la leche que había. Naciste a la vida en un tiempo de muerte. Tu llegada fue la única alegría que crepitó en aquel universo de sirenas, de sacas, de disparos en la tapia. Tal vez recuerdes a los maquis escondidos cerca del Porma, las interjecciones de la Falange en tu juventud, el hamponato de los exaltados, la rutina del Movimiento, refugio de... Ver Más