La Unión Europea (UE) da ya las últimas pinceladas a la presentación del ambicioso informe de reforma de la banca que busca, entre otras cosas, reducir la excesiva fragmentación del sistema, con el objetivo de facilitar o al menos no entorpecer las fusiones transnacionales, y simplificar la regulación. La idea de los cambios pasa porque el sector bancario continúe siendo resiliente, pero que además pueda apoyar mejor la economía europea financiando el crecimiento sostenible, la innovación y la seguridad, según un borrador del documento del que ha tenido conocimiento EL PERIÓDICO. Se trata de la primera gran reforma del sector tras la crisis financiera mundial de 2008, lo que da una idea de su importancia e impacto. Seguir leyendo....