Los malos augurios con respecto a la inteligencia artificial y sus consecuencias a nivel profesional se extienden como la pólvora. Recientemente, un grupo de reputados economistas ha puesto el foco en la necesidad de vigilar el impacto que esta tecnología puede tener en el tejido laboral y la infraestructura económica, pero no son los primeros ni serán los últimos.Ante esos avisos surgen, de vez en cuando, voces que tratan de ver el vaso medio lleno. Los avances en cuestiones como la codificación y la programación que están logrando asistentes como Codex dibujan un escenario diferente para quienes deciden iniciar una carrera vinculada a la informática y la ingeniería, pero que no tiene por qué ser peor que el actual. Así lo ve Demis Hassabis, cofundador y director ejecutivo de Google DeepMind.Como responsable de uno de los departamentos fundamentales en relación al desarrollo de inteligencia artificial por parte de Google, Hassabis, Premio Nobel de Química en 2024, sostiene que lejos de jubilar las carreras técnicas, la IA hará que las titulaciones en el ámbito de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas sean más valiosas que nunca. Una idea que defendió durante la Conferencia Anual de WCIT celebrada esta misma semana en Londres.El conocimiento técnico tradicional como eje vertebrador En ella, el directivo ofreció un punto de vista que rompe con la tendencia general. Bajo su perspectiva, conocer los fundamentos del desarrollo de software y la arquitectura de sistemas otorgará una ventaja competitiva crucial, permitiendo a los profesionales con formación técnica exprimir estas nuevas herramientas con una destreza muy superior al resto: "Era absolutamente necesario inclinarse por las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas y la informática. Se trata simplemente de un lenguaje de programación de alto nivel; es la forma de concebir el futuro de la programación", destacó durante su intervención.Para Hassabis, el momento actual no se debe ver como un escenario de sustitución sino como uno de evolución, tal como ha sucedido históricamente con los lenguajes de programación, donde del código máquina se pasó a C y luego a Python. La base sigue siendo la misma, la arquitectura de sistemas y la ingeniería de software, y es por ello que asentar esos pilares a partir de una carrera orientada al mundo técnico será un factor diferencial en el mercado laboral del mañana: "Quienes comprendan los aspectos técnicos profundos podrán usar estas herramientas diez veces más eficazmente que quienes no posean esos conocimientos técnicos", reforzó el directivo.Carreras técnicas pero sin olvidar las áreas de humanidades Código de programaciónEl director ejecutivo de Google DeepMind consolidó su idea capital en cuanto a la importancia de los conocimientos técnicos, pero no dejó pasar la oportunidad para señalar que también las áreas vinculadas a las humanidades tienen su importancia en el mundo de la inteligencia artificial. Para Hassabis, la IA no solo exige ingenieros, sino que también hace que sea el momento de las humanidades, la ética, la filosofía y la economía para guiar el mundo en el que estamos a punto de entrar.Un compendio entre valores, conducta, conocimientos técnicos clásicos y visión de futuro para poder mezclar de la manera adecuada todos esos ingredientes. La inteligencia artificial requerirá no solo de ingenieros y programadores con muchas horas de estudio técnico a sus espaldas, sino de profesionales capaces de comprender las raíces sociales de las que parte esta tecnología para guiar, con fundamentos y moral, su adecuado progreso. En definitiva, Hassabis quiere que ese temor a la sustitución sea precisamente el motor de las nuevas generaciones a la hora de afianzar su formación.