Joan Kinyua, antigua anotadora de datos: "La IA no es mágica, hay personas detrás de los sistemas"

Wait 5 sec.

En enero de 2023, cuando el mundo experimentaba sus primeras fases de fascinación con ChatGPT, la revista Time destapó que su creadora, OpenAI, subcontrataba a trabajadores en Kenia por menos de 2 dólares la hora para eliminar el contenido tóxico de su inteligencia artificial. Para que miles de usuarios pudieran maravillarse con las respuestas regurgitadas por el chatbot, cientos de personas invisibilizadas del Sur Global habían expuesto su salud mental para purgarlo de todo tipo de mensajes escabrosos.Seguir leyendo....