Los mosaicos de la Ínsula de Neptuno de Itálica vuelven a mostrar parte de su riqueza artística después de una intervención que ha permitido recuperar dos de los pavimentos más destacados de esta construcción romana. La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, ha presentado en el conjunto arqueológico de Santiponce en Sevilla los resultados de los trabajos realizados durante los últimos dos meses.La actuación se ha centrado en el mosaico de Neptuno, de 55 metros cuadrados, y en el mosaico báquico, que ocupa una superficie de 22 metros cuadrados. Ambos están fechados en el siglo II y forman parte de una de las edificaciones más importantes del yacimiento.La Ínsula de Neptuno se encuentra integrada en el circuito abierto a las visitas y constituye la única construcción de Itálica que ocupa una manzana completa, con más de 5.000 metros cuadrados de superficie. El edificio perteneció a la ampliación urbana promovida durante el mandato de Adriano.Durante la restauración, los visitantes han tenido la oportunidad de conocer in situ las distintas fases del proceso. Los especialistas han realizado una limpieza superficial destinada a retirar depósitos sólidos, además de fijar las teselas que se encontraban sueltas y consolidar los morteros.También se han sellado las grietas y fisuras presentes en los pavimentos, se ha reforzado el soporte original compuesto por cal y arena y se ha aplicado un producto hidrofugante con nanopartículas de altas prestaciones. Esta última medida permitirá proteger las superficies tratadas frente a futuros deterioros.Un proyecto para restaurar los diez mosaicosPatricia del Pozo ha explicado que esta primera intervención forma parte de los trabajos previos al proyecto de restauración integral de los diez mosaicos de la Ínsula de Neptuno. Las actuaciones seguirán los criterios establecidos por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH).El proyecto se encuentra recogido en el Plan Director de Itálica, un documento aprobado por la Consejería de Cultura el pasado mes de enero y que establece las directrices para la conservación, investigación y puesta en valor del conjunto arqueológico.De manera paralela, en la edificación se está desarrollando el Proyecto General de Investigación denominado ‘ItalicUS-2. Análisis arqueológico y patrimonial de la Ínsula de Neptuno de Itálica’. Los trabajos están dirigidos por un equipo del Departamento de Historia y Arqueología de la Universidad de Sevilla, liderado por los profesores Fernando Amores y Sebastián Vargas.Patricia del Pozo revisa la primera intervención en este enclave patrimonial.Las investigaciones realizadas en 2025 permitieron comprobar que la superficie de mosaicos conservada en el inmueble era mayor de la calculada inicialmente. Entre los nuevos datos sobresale el denominado mosaico número 7, localizado en una galería de 28 metros de longitud y tres metros de anchura.Este pavimento se distribuye en tres paños diferentes y está decorado con motivos geométricos elaborados con teselas blancas, negras y rojas.Los estudios arqueológicos tratan ahora de resolver las dudas existentes sobre los posibles usos de los espacios de la Ínsula de Neptuno, que podrían haber tenido tanto funciones domésticas como comunitarias. Los trabajos están aportando nuevos datos sobre la organización espacial y funcional del edificio, especialmente acerca de la conexión entre las diferentes zonas conocidas.Pese a los avances, la construcción todavía plantea numerosas incógnitas. Las recientes interpretaciones de la ampliación adrianea de Itálica como una ciudad ceremonial abren nuevas posibilidades para analizar su configuración arquitectónica y las funciones que pudieron desempeñar sus distintas dependencias.Neptuno, delfines y escenas del NiloEl mosaico de Neptuno, datado en el segundo cuarto del siglo II después de Cristo, presenta un tapiz único con forma rectangular y un gran entrante. En su parte central aparece el dios Neptuno representado en policromía, musculoso, barbado y con un tridente.La divinidad está montada sobre un carro tirado por dos hipocampos y rodeada por diferentes integrantes de su cortejo marino, dispuestos en una composición concéntrica. Se distinguen centauros marinos y ketos, seres mitológicos que combinan una cabeza de animal terrestre con un cuerpo de animal marino.La escena incorpora igualmente diferentes especies marinas reales, entre ellas una caracola, un besugo, una dorada, crustáceos y delfines.Alrededor de la composición principal se despliega una orla de decoración bícroma con escenas de la lucha entre pigmeos y grullas en un paisaje inspirado en el río Nilo. Entre las imágenes puede verse a un pigmeo subido a una palmera y amenazado por un cocodrilo, a otros tocando palillos o montados sobre grullas mientras atacan al reptil, así como a un pigmeo pescando.El mosaico báquico, por su parte, está fechado en la segunda mitad del siglo II después de Cristo. Fue realizado mediante la técnica del opus tessellatum polícromo y cubre una estancia rectangular mediante una retícula de cuadros con emblemas.El pavimento conserva catorce temas figurativos relacionados con personajes y episodios de la vida del dios Dionisos o Baco, dios del vino. Entre las representaciones aparecen sátiros y ménades danzando, leones y centauros.Una de las escenas más excepcionales muestra a Ágave bailando con la cabeza de su hijo Penteo, rey de Tebas, tal y como se relata en la obra Las Bacantes, de Eurípides. También destaca el busto de la ménade Methe mientras bebe.Al acto de presentación han asistido el alcalde de Santiponce, Juan José Ortega; la directora general de Museos y Conjuntos Culturales, Aurora Villalobos; la delegada territorial de Cultura en Sevilla, Carmen Ortiz; y el director del Conjunto Arqueológico de Itálica, Daniel González Acuña.