Hace algunos años apareció un hongo capaz de disolver y volver a precipitar oro. Siete años después, otro hongo ya ha liberado platino de un meteorito en microgravedad y acerca la minería biológica al espacio

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El Fusarium oxysporum no fabrica oro: moviliza el metal que ya existe en su entorno y lo deposita sobre sus filamentos. Aquella rareza descubierta en Australia parecía útil para localizar nuevos yacimientos, pero los experimentos realizados en la Estación Espacial Internacional han abierto una posibilidad mucho más ambiciosa.