Fotografía: Sebastián Alvarado, Valora AnalitikEl mercado de los Títulos de Tesorería (TES) en Colombia está experimentando una transformación significativa en su base de inversionistas.Tras meses marcados por movimientos de desinversión y una alta dependencia de pocos actores, la deuda pública colombiana está recuperando su diversificación, impulsada por un renovado interés de múltiples fondos internacionales y autoridades monetarias globales.Durante gran parte de 2025 y la primera mitad de 2026, el comportamiento de los TES extranjeros estuvo dominado casi exclusivamente por un solo actor: la gestora de activos Pimco. Entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, esta firma acumuló más de $36 billones en títulos colombianos. De hecho, hasta mayo, explicaba casi el 80 % del total de las compras realizadas por extranjeros en lo corrido del año.Esta concentración, aunque positiva por el respaldo financiero en momentos de incertidumbre local, restó diversificación a los tenedores y volvió vulnerables a los activos del país ante las decisiones de un solo inversionista, de acuerdo con el Banco de Bogotá.Sin embargo, los datos de junio revelan un cambio de guardia, pues Pimco optó por una leve toma de utilidad, realizando ventas netas cercanas a $1 billón tras la valorización acentuada de los títulos por la confirmación del cambio de Gobierno, producto de la salida de Gustavo Petro y la llegada de Abelardo de la Espriella.Nuevos jugadores en el tableroLa salida parcial de Pimco ha sido contenida gracias a la llegada de una base más amplia de inversionistas, lo que fortalece la estabilidad del mercado, de acuerdo con Alejandro Rojas Cano, economista del Banco de Bogotá.Entre los nuevos protagonistas destacan Morgan Stanley, que lideró las compras en junio con una acumulación de $1,7 billones, gran parte a través de su portafolio Global Opportunities, y el Banco Central de Noruega, que retomó sus apuestas por el país con compras de $800.000 millones, alcanzando un portafolio total cercano a los $3,8 billones.Así mismo, firmas como BlackRock (+$400.000 millones) y JP Morgan (+$200.000 millones), junto a autoridades monetarias de Abu Dhabi y Singapur, han aumentado su exposición a Colombia.Para Rojas, esta recomposición estratégica no solo mitiga el impacto de las ventas de grandes fondos, sino que proyecta un escenario institucional más favorable. Con una caída en la prima de riesgo país (CDS a 5 años) y un mercado local que ha comenzado a desligarse de las tendencias globales de incertidumbre, Colombia se consolida nuevamente como un destino atractivo para el capital extranjero diversificado.Tasas de interés y estabilidad política atraen inversionistasA pesar de que en mayo se registraron ventas netas por parte de fondos extranjeros que superaron los $4,7 billones, el interés estructural por la deuda colombiana se mantiene firme.Los analistas del Banco de Bogotá y los de Davivienda coinciden en que las elevadas tasas de interés y el panorama tras el proceso electoral han sido los motores principales para que nuevos agentes encuentren valor en los TES.Incluso en meses de volatilidad, como febrero, donde la curva de rendimientos sufrió desvalorizaciones promedio de 140 puntos básicos, los fondos internacionales operaron como los mayores compradores netos con más de $8,8 billones, demostrando que el apetito por los rendimientos colombianos supera las turbulencias de corto plazo.—