Guadalcacín, la ELA de Jerez de algo menos de 6.000 habitantes que destaca por su riqueza cultural, sus actividades festivas como la mítica Carrera de Tractores o sus raíces colonas, también cuenta con una empresa que es referente a nivel provincial –con aspiraciones de crecer regionalmente– en su sector. Esmeralda Morales y Óscar Pato, dos emprendedores naturales de este pueblo –así lo llaman sus habitantes–, decidieron unir en enero de 2024 sus caminos profesionales. Ella se había llevado casi dos décadas trabajando en Palma de Mallorca en una gran cadena hotelera de propietarios suizos, estando unos 18 años de jefa de sala y después de metre, así como encargada general de todos los camareros de todos los hoteles del referido grupo en las Islas Baleares. Durante ese tiempo, Esmeralda reclutó a muchos jóvenes de Guadalcacín que se marcharon para allá y no han vuelto. Óscar, por su parte, también se ha ganado la vida siempre en el mundo de la hostelería, siendo muy recordada su buena gestión al frente de un bar en la plaza de la Artesanía de la ELA jerezana. Pero tras tanto trabajar para otros, fundaron Noreste 1952 Distribuciones, una sociedad dedicada inicialmente a la distribución de bebidas que, ahora contaremos, ha ampliado su negocio con la puesta a punto de una fábrica de patatas procesadas. Óscar Pato, uno de los propietarios de Noreste 1952 Distribuciones.-MANU GARCÍALa jubilación de Antonio Vallecaro, dueño de Vallecaro Distribuciones, una de las distribuidoras más antiguas de Jerez, dejó en el paro a Óscar, que trabajaba por entonces para esta empresa. "Como a todo el mundo, le llegó su hora. Se jubila y veo que el 10 de enero de 2024 la empresa cierra. Entonces empieza a pensar qué es lo que voy a hacer. Me salieron varias ofertas de varias marcas cerveceras para trabajar con ellas. Eran muy buenas ofertas, pero no me llenaban", relata este empresario a lavozdelsur.es. Por entonces, Óscar llevaba junto a Esmeralda el proyecto La Despechá, dedicado a montar caseta en la Feria de Guadalcacín, puestos en otros acontecimientos festivos de la ELA de Jerez como el Oktoberfest y en diferentes eventos privados vinculados al sector hostelero. Dándole mil vueltas a todo, haciendo infinitas cuentas, ambos se liaron la manta a la cabeza y pusieron en marcha Noreste 1952 Distribuciones. Un nombre curioso cuyo origen explica Pato: "Es la situación geográfica de Guadalcacín, que está situada al noreste de Jerez, y 1952 es por el año de creación del pueblo". Las instalaciones de Noreste 1952 Distribuciones, situada en Guadalcacín en la rotonda de la Guardia Civil.-MANU GARCÍACon la base de Vallecaro Distribuciones –Óscar tenía la cartera de clientes de Jerez y de El Puerto–, la empresa empieza a funcionar distribuyendo, entre otras bebidas, cervezas Victoria –patrocinadora de la selección española– y cervezas Gran Vía, además de una amplia variedad de productos, desde refrescos a encurtidos, pasando por leche o patatas chip. En total, casi cien referencias dirigidas a abastecer a bares y restaurantes.Del fútbol a los crucerosCon un local propio situado en la rotonda de la Guardia Civil, en la entrada a Guadalcacín por el puente de la antigua Azucarera, la empresa ha distribuido en estos dos años y medio de vida productos a la Real Federación Española de Fútbol, la Federación Andaluza de Fútbol o la Federación Extremeña de Fútbol. "Les hemos llevado multitud de productos que nos han pedido. También hemos trabajado en el campeonato de fútbol femenino que hubo de selecciones internacionales. Muchas selecciones contaron con nosotros para el tema de bebidas energéticas, agua e hielo". Pero la nómina va más allá del mundo del fútbol y llega también hasta las Fuerzas Armadas, donde esta empresa de Guadalcacín ha repartido sus productos en barcos militares y ha participado dentro de la logística y de las bebidas de la Operación Atalanta, repartiendo en el Juan Carlos I. "Han estado consumiendo bebida procedente de Guadalcacín. La rama de la distribución empezó aquí". Óscar, con un cartel de su empresa.-MANU GARCÍAPatatas procesadas que distribuye Noreste 1952.-MANU GARCÍAÓscar cuenta que "también trabajamos para cruceros que llegan al puerto de Cádiz. Distribuimos a muchos de los barcos turísticos que llegan. Y algunas veces hemos trabajado con algunos barcos que vienen con tripulación que trabaja en alta mar o que vienen con ganado a Puerto Real. Barcos que a lo mejor se llevan ocho meses en alta mar. También suministramos a los buques de carga". En poco tiempo, Noreste 1952 se ha hecho con un hueco importante en el sector. Los números de facturación son elevados, no tanto las ganancias por el IVA que tienen los productos que distribuyen, que dejan un margen pequeño para el que reparte. "Es uno de los sectores peor valorados y que menos porcentaje deja", destacan los propietarios de Noreste 1952.La aventura de la fábrica de patatasY a la aventura empresarial de este negocio, Óscar y Esmeralda han añadido otro proyecto relacionado con las patatas procesadas. Primero empezaron con la distribución: "Un amigo mío, que tiene una fábrica de patatas, decide dejar la distribución y nos la ofrece a nosotros. Ya estamos repartiendo en localiades como Jerez, El Puerto, Cádiz, El Cuervo, Lebrija o Dos Hermanas. Tenemos una amplia zona, con la provincia de Cádiz casi entera y una parte de Sevilla", destaca Óscar. Las obras en la fábrica de patatas de cuarta gama con sede en Guadalcacín.-MANU GARCÍALa referida fábrica ha cerrado y estos dos emprendedores han decidido montar su propia fábrica, que estará funcionando en breve a pleno rendimiento en el Parque Empresarial de Guadalcacín. Detallan que "estamos en proceso de obra ahora. Vamos a empezar a fabricar nosotros el producto. Es un peladero de patatas, se pela, se procesa y se vende en cuarta gama, o sea, fresca, al cliente final. Hasta ahora hemos distribuido a hoteles, bares, al Hospital de Jerez, al Hospital de Puerto Real, al de San Fernando, a hospitales de Sevilla y a un montón de clientes importantes". La empresa está formada actualmente por cinco personas, que se ampliará en dos trabajadores más cuando eche a andar la fábrica. "Llevamos muchas cosas, les echamos muchísimas horas al día. Estamos levantados desde las dos de la mañana, pero estamos los dos muy contentos. Es verdad que hay que seguir avanzando. El proyecto de la fábrica de patatas, con lo que nosotros repartíamos, no nos da ahora mismo. Al ser ya fabricantes, tenemos que hacer entre 90.000 y 120.000 kilos mensuales. Tenemos muchos frentes todavía pendientes para intentar llegar a más colegios, colectivos y caterings que están asignados por la Junta. Repartimos en todo el Jerez rural y la verdad es que, aunque es mucho sacrificio, estamos orgullosos de lo que hacemos", destacan Esmeralda y Óscar.