Todas las vistas –léase prensa y partidos políticos– estaban puestas en la decisión que pudiera adoptar hoy la Audiencia Provincial de Madrid en la causa contra Begoña Gómez, la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En realidad, de alguna manera, estamos hablando de una doble causa, de la que propiamente sufre Begoña Gómez... pero también el juez Peinado, el instructor que, continuamente hostigado por el Gobierno y los partidos de izquierda, está teniendo su propio juicio público por algunas de las polémicas medidas y escritos –efectivamente, no es de recibo escribir que su propia escolta podría ayudarla a escaparse– que han acompañado todo este proceso y que han salido de su puño y letra.¿Y qué ha hecho, en definitiva, la Audiencia? Pues si establecemos un símil futbolero, tan en boga estos días, firmar un empate. Un empate que, todo hay que decirlo, es un resultado aceptable para el juez Peinado y no tanto para la señora Gómez. "Cuando el tema vaya a la Audiencia" era una coletilla que se oía desde hace meses y ahora que el tema 'haya ido a la Audiencia' ha significado, en resumen, lo siguiente: Begoña Gómez pasa de estar acusada de cuatro presuntos delitos a dos y será juzgada, tal y como pretendía el juez Peinado, por un jurado popular, por nueve ciudadanos residentes en la Comunidad de Madrid. Eso sí, recupera el pasaporte, lo que le permitirá viajar fuera de la Unión Europea (UE) durante las próximas semanas sin mayor problema.Si ayer miércoles le tocó a David Sánchez, el hermano músico del presidente, hoy ha sido su esposa, salpicada por el caso de la Cátedra para la Transformación Social Competitiva que codirigió en la Universidad Complutense de Madrid. Han sido dos días muy duros para el presidente Sánchez en lo político y en lo personal por el cerco a estos dos familiares, cerco que, según quien se pronuncie, se convierte en acoso a ellos y a él mismo. El Gobierno, el PSOE y otras fuerzas de izquierda han salido de nuevo con lo del lawfare, con la persecución que entienden que están sufriendo por parte de la justicia. "Es una causa política basada en noticias falsas", afirma el PSOE; "es una causa política cuya única motivación es el acoso y la persecución", dice el Gobierno, ambos al unísono en defensa de la inocencia de Begoña Gómez.Begoña Gómez irá a juicio por los presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación de fondos públicos derivados de la gestión de la cátedra, por lo que decaen los de corrupción en los negocios y apropiación indebida. En cualquier caso, la Audiencia de Madrid considera que hay indicios de delito en aspectos como la propia creación de la cátedra –considera que la relación matrimonial con la máxima autoridad del Ejecutivo puede suponer "una presión moral eficiente" para que la Universidad Complutense creara la cátedra y la nombrara directora–; en el uso de la asesora de la Moncloa, que será juzgada por atender las necesidades profesionales de carácter privado (las de Gómez) e incluso se habla del posible intento de obtener beneficio económico con el software que utilizó la cátedra. El juez Peinado, el anverso de esta historia, por su parte, fue expedientado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) hace unos días, precisamente por aquellas declaraciones sobre los escoltas, pero se da el caso de que se jubila en septiembre, así que...