The Game Kitchen tuvo la oportunidad de recibir una inversión millonaria, pero no encajaba con su modelo: 'Un triple A no nos seducía'.The Game Kitchen es uno de los estudios más reconocidos del desarrollo español, principalmente por la creación de Blasphemous y su secuela, así como el más reciente Ninja Gaiden: Ragebound. El estudio independiente con sede en Sevilla ha destacado por títulos artesanales con el pixel-art como seña de identidad.Ahora hemos tenido la oportunidad de entrevistarnos con Mauricio García (CEO de The Game Kitchen y presidente de DEV) para conocer su perspectiva acerca del estado del sector, y más en particular del estado de las medianas y grandes empresas de videojuegos en España. Como sabéis, hemos visto el cierre de Novarama y Tequila Works en un corto espacio de tiempo, y hemos querido contrastar informaciones para conocer qué ocurrió realmente.La encrucijada de apostar por los fondos de inversión extranjeros en los estudios en EspañaMauricio García nos explica que el cierre de estas compañías se debe principalmente a la llegada de un inversor extranjero, la realización tipo de juego (habitualmente juegos como servicio) y el cierre debido a que una vez lanzado no se cumplen las expectativas: "¿Deberían haber apostado poro otro tipo de juegos? Pues no lo sé. Cuando vendes, pierdes mucho el control de lo que se va a hacer".El CEO de The Game Kitchen nos comenta que si esas apuestas funcionan, perfecto, pero que en caso contrario los consecuencias son nefastas: "En el momento de que el juego se desvíe de las expectativas, el mazazo es radical. No te dicen nada sobre probar otras cosas". Así, la solución de estos inversores es el cierre sin contemplaciones, puesto que su negocio se basa en invertir en muchas empresas y no les compensa revertir situaciones en los casos que no funcionan.Mauricio García nos comenta que saben perfectamente algunas de las inversiones prosperan, que son precisamente con los que van a seguir: "Es la forma de operar de estos fondos. El problema es que cuando una empresa quiere crecer y apostar por algo más ambicioso, tiene que recurrir a estos fondos. Con los fondos españoles esto es algo que no se puede hacer a día de hoy".A este respecto, preguntamos si en The Game Kitchen consideraron alguna vez la posibilidad de recurrir a esta inversión externa: "Lo contemplamos, nos preguntamos si nos serviría y tuvimos una reunión para conocer su funcionamiento, pero contestamos que no nos iba a servir de nada. Hemos tenido la suerte de que hay un juego que nos ha rendido muy bien y no nos apetece hacer un triple A".Mauricio García asegura que están contentos haciendo juegos AA y que les seduce más que ponerse a hacer un juego con gráficos 3D con 200 millones de presupuesto: "No tengo esa vocación y no es algo que creativamente me atraiga". A este respecto, el desarrollador español aclara que lo único que conseguiría al recibir fondos de inversión es "perder el control de la empresa" y que "no iba a ganar nada".También nos reveló la curiosa manera en que transcurren estos acuerdos, con una persona que acude en representación y recibe un bonus si consigue que la desarrolladora firme el acuerdo: "Básicamente es la dinámica de El Lobo de Wall Street, pero he de reconocer que estuvo guay tener estas reuniones para aprender cómo funcionan este tipo de operaciones".