El café continúa sumando evidencias sobre sus posibles beneficios para la salud. Una nueva investigación realizada a partir de los datos del UK Biobank, en la que participaron más de 350.000 personas, ha observado que quienes consumen más café presentan un menor riesgo de desarrollar algunas de las enfermedades hepáticas más graves, como la cirrosis o el cáncer de hígado, además de registrar menos fallecimientos relacionados con patologías del hígado.El estudio, que hizo un seguimiento de cientos de miles de adultos durante varios años, comparó la evolución de la salud hepática de quienes no tomaban café con la de aquellos que sí lo consumían de forma habitual. Los resultados mostraron una tendencia clara: a medida que aumentaba el consumo de esta bebida, disminuía el riesgo de sufrir complicaciones hepáticas de especial gravedad.Los investigadores también analizaron pruebas de imagen y marcadores biológicos, que apuntaban en la misma dirección. Las personas con una mayor ingesta de café presentaban indicadores más favorables para la salud del hígado, entre ellos una menor acumulación de grasa, menos hierro y niveles más bajos de inflamación o fibrosis hepática.Una asociación, pero no una prueba definitivaLos autores del trabajo consideran que estos posibles efectos protectores podrían deberse a componentes presentes en el café más allá de la cafeína, como los antioxidantes y los polifenoles. Estos compuestos han sido objeto de investigaciones anteriores por su posible papel en la reducción del daño celular y la inflamación.No obstante, los investigadores subrayan que los resultados deben interpretarse con cautela. Se trata de un estudio observacional, por lo que únicamente permite identificar asociaciones entre el consumo de café y una mejor salud hepática, sin poder demostrar que esta bebida sea la causa directa de esa reducción del riesgo.En este sentido, los expertos insisten en que el café no debe considerarse un tratamiento ni una medida preventiva por sí solo. La prevención de las enfermedades del hígado continúa dependiendo, principalmente, de mantener hábitos de vida saludables, como controlar el peso corporal, limitar el consumo de alcohol, realizar actividad física con regularidad y cuidar la salud metabólica.Aun así, los resultados refuerzan una línea de investigación que ya había aparecido en estudios anteriores y que apunta a un posible efecto hepatoprotector del café. Para quienes ya consumen esta bebida y la toleran bien, la evidencia científica sigue sugiriendo que podría aportar beneficios adicionales dentro de un estilo de vida saludable. Aunque todavía quedan preguntas por responder, el café vuelve a situarse como uno de los hábitos cotidianos que despierta un creciente interés entre la comunidad científica por su posible impacto positivo sobre la salud.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas toda la actualidad en nuestro perfil de Google.