En España se consumen alrededor de 67 millones de tazas de café al día. Se trata de una bebida muy arraigada en nuestra cultura, pues el 63% de los españoles mayores de 15 años toma al menos una taza al día, según datos de la Asociación Española del Café (AECafé). El divulgador de salud, Marcos Vázquez, ha hablado en 'La Fórmula del Éxito' sobre este hábito tan extendido. Destacando que, aunque el café ha sido demonizado durante mucho tiempo, la ciencia actual lo sitúa como una herramienta beneficiosa para la salud, siempre que se elija bien el momento del día. El experto asegura que existe una diferencia notable en la respuesta del organismo según las horas de consumo: «Las personas que toman café únicamente por la mañana tiene un efecto más positivo en la salud que los que lo toman durante todo el día». La razón principal de esto reside en la calidad del descanso, un pilar fundamental que Vázquez sitúa en la base de su «pirámide de la longevidad». El experto advierte que la ingesta tardía puede ser contraproducente: «Si tomas café por la tarde pues es lógico que esa cafeína tenga un efecto perjudicial sobre el descanso». Dado que la cafeína actúa manteniendo al individuo más activo, su presencia en el sistema durante las horas previas a dormir daña la arquitectura del sueño. Más allá del horario, Vázquez señala que la cantidad también es un factor determinante para maximizar los beneficios protectores del café, especialmente a nivel neuronal. Los estudios sugieren que «la dosis óptima de café en los estudios se suele encontrar entre las dos y las cuatro tazas al día». Para aquellos que no quieren renunciar a su sabor pero desean proteger su descanso, el experto comparte su rutina: «Lo ideal sería tomar café únicamente por la mañana o yo lo que hago es que el último café que tomo es después de comer. Dejo una ventana pues eso 8 horas hasta la noche». Además, recomienda optar por variedades como el café arábica, ya que «tiene menos cafeína que el robusta», lo que lo convierte en una opción más suave si se consume al principio de la tarde. Vázquez concluye que el café puede disfrutarse «sin culpa», ya que ha pasado de ser mal visto a ser reconocido por su contenido en polifenoles y su impacto positivo en la salud. No obstante, recalca que no sustituye la actividad física, la buena alimentación y el descanso.