Hace un par de días Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión europea, presentaba el informe Child Safety Online, Seguridad infantil en Internet, aunque también habla de los adolescentes, que va a servir como base para una propuesta de regulación que será presentada después del verano.Es un informe elaborado por un grupo de trabajo de 300 personas que se divide en cuatro capítulos:Un enfoque basado en el desarrollo para la seguridad de los niños en InternetDatos sobre los riesgos a los que se enfrentan los menores en InternetLa protección de los menores en un entorno de redes sociales y más en rápida evoluciónCapacitar a los menores para que se muevan con seguridad por el mundo digitalEstán basados en seis principios que los responsables del grupo de trabajo escogieron para dar estructura y enfocar el trabajo:Enfoque evolutivoIgualdad y diversidadProtección de los menoresResponsabilidad de los servicios digitales y derechos de los consumidoresEmpoderamiento y educación sobre los mediosLos derechos y la participación de los niñosCada uno de los capítulos expone la información relevante sobre el tema que trata y termina con una serie de recomendaciones que es de suponer que la Comisión utilizará como base de esa propuesta. O no.Algunas de estas recomendaciones, en lo que se refiere a proteger a niños y adolescentes en línea, son:Proponer una restricción armonizada a escala de la UE del acceso a las redes sociales y otros servicios digitales para los menores de 13 años.Crear sistemas eficaces de verificación de la edad para comprobar la edad y respaldar la seguridad desde el diseño y los enfoques adecuados a la edad para proteger y empoderar a los menores en Internet.Ampliar y armonizar las normas relativas a las características clave de seguridad en el diseño de las redes sociales y otros servicios digitales.Trasladar la carga de la prueba a las redes sociales y a otros proveedores de servicios digitales para que demuestren que sus productos y servicios son seguros para los menores.Reforzar las capacidades de poder forzar el cumplimiento de las normas y evaluación.Adoptar sin demora medidas para garantizar que los proveedores de redes sociales y otros servicios digitales tengan obligaciones claras para prevenir, detectar, denunciar y bloquear el abuso sexual infantil en Internet, incluido el que se produce en la comunicación interpersonal.Los Estados miembros podrán introducir restricciones de acceso preventivas adicionales a las redes sociales y otros servicios digitales a partir del 13.Reforzar la aplicación de las normas relativas al acceso de los investigadores a los datos y a su análisis.Y en cuanto a empoderar a los niños y adolescentes en Internet las recomendaciones son:Ampliar las oportunidades seguras para que los menores participen activamente en la configuración del entorno social de los medios de comunicación.Reforzar los mecanismos de reclamación y los derechos de los niños y adolescentes como consumidores.Iniciativas de educación y alfabetización digital dirigidas a menores, padres y cuidadores, profesores y educadores.Crear más oportunidades y una infraestructura adecuada para apoyar las actividades presenciales.Fomentar la elaboración conjunta de unas directrices para los padres.Garantizar una financiación pública suficiente y normas comunes para la sociedad civil las organizaciones y el asesoramiento entre iguales.Proporcionar financiación a largo plazo para la investigación longitudinal europea a gran escala y seguir apoyando los ensayos controlados aleatorios.Veremos en qué termina todo esto porque algunas de esas recomendaciones sugieren, vaya sorpresa, el apoyo a sistemas como Chat Control aunque no lo mencionen por su nombre. Y aunque nadie duda de la necesidad de proteger a niños y adolescentes en línea no hay que olvidar ese dicho que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.Pero por de pronto ya propone que hasta los dos años los niños no tengan acceso a pantallas y redes sociales; que de tres a doce vayan teniendo acceso supervisado a contenidos y dispositivos apropiados para su edad; y que de los trece a los dieciocho se les vaya dando acceso cada vez más autónomo a todo ello, pero manteniendo lo de que tanto dispositivos como contenido han de ser adecuados a su edad.# Enlace permanente