Nuestro cuerpo se enfrenta a grandes dificultades durante los viajes espaciales. La redistribución de fluidos corporales, el desgaste físico y la ausencia de gravedad provocan una degradación. Aunque la mayoría de las alteraciones tienden a revertirse de forma gradual tras regresar a la Tierra, existe una consecuencia que preocupa a los científicos: el desgaste del cartílago que amortigua las articulaciones de las rodillas, un tejido con una capacidad muy limitada de regenerarse por sí mismo.Para tratar este problema, un equipo de investigación liderado por la Universidad de Pittsburgh evaluó los efectos de la microgravedad en la salud articular. Ante la sospecha de que las misiones de larga duración, como un viaje a Marte, podrían incrementar el riesgo de padecer osteoartritis de rodilla, los científicos analizaron tanto a ratones que pasaron 60 días en la Estación Espacial Internacional como a otros sometidos a simulaciones terrestres de microgravedad y radiación cósmica. En ambos casos, los animales mostraron indicios claros de daño en el cartílago articular.La proteína NOX4 y el origen del deterioro celular del cartílago Cartílago de la rodillaEl siguiente paso del estudio consistió en identificar los mecanismos biológicos detrás de este deterioro celular. Al cultivar cartílago humano a partir de células madre en un biorreactor giratorio que imitaba la microgravedad, los investigadores detectaron que las células sufrían estrés oxidativo, pérdida de energía mitocondrial y signos de envejecimiento celular. El análisis reveló que el principal responsable de estas alteraciones es una proteína llamada NOX4, la cual promueve la disfunción de las mitocondrias en las células del cartílago bajo condiciones de estrés gravitacional.Con el objetivo de mitigar este daño, el equipo evaluó el uso de kaempferol, un flavonoide presente en alimentos como las verduras de hoja verde, el té y diversos frutos, conocido por su capacidad para unirse a la proteína NOX4 y limitar su actividad. Al administrar una preparación purificada de este compuesto a los ratones en condiciones de simulación espacial, se observó que la pérdida de cartílago disminuyó de manera notable, manteniendo las mitocondrias en un estado más saludable y reduciendo la inflamación. Ahora bien, el daño no se evitó por completo. Estos son los 12 astronautas que han pisado la Luna hasta la fechaAunque estos resultados, publicados en la revista Advanced Science, abren una nueva vía de estudio, los autores señalan que se trata de una investigación en fase inicial con limitaciones importantes. Los efectos del kaempferol se probaron en ratos y bajo simulaciones terrestres, utilizando dosis purificadas y controladas, por lo que el descubrimiento no quiere decir que el consumo directo de alimentos ricos en este compuesto prevenga de forma directa los problemas articulares. A pesar de ello, esto representa un avance que podría ayudar a proteger a los astronautas en futuras misiones espaciales y, al mismo tiempo, aportar información útil para el estudio de la osteoartritis en la Tierra.