Acaban de reescribir la historia del número Pi gracias a la física cuántica

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Un grupo de físicos ha encontrado una nueva representación de Pi mientras estudiaba interacciones entre partículas y teoría de cuerdas. El número conserva el mismo valor de siempre, pero ahora puede aparecer de otra forma dentro de ecuaciones especialmente complejas, a partir de una investigación publicada por primera vez en 2024.El trabajo, firmado por Arnab Priya Saha y Aninda Sinha, no quedó reducido a una curiosidad matemática. Durante los dos años siguientes aparecieron nuevas pruebas y conexiones con otros campos, hasta convertir aquel resultado inicial en una línea de investigación que sigue creciendo y que ya ha dado lugar a varios artículos.Pi sigue siendo el mismo Hablar de un «nuevo Pi» puede llevar a engaño. Nadie ha cambiado su valor ni ha corregido el número que aprendimos en el colegio. Lo nuevo es su representación dentro de ciertos cálculos de física de altas energías, donde aparece mediante una serie matemática distinta a las conocidas hasta ahora.Esos cálculos, llamados amplitudes de dispersión, sirven para describir qué puede ocurrir cuando varias partículas interactúan. Las ecuaciones se complican con mucha rapidez y pueden volverse difíciles de manejar, de modo que simplificarlas sin alterar la física permitiría trabajar con algunos de estos problemas de una forma mucho más llevadera.Saha y Sinha llegaron a esta representación combinando los diagramas de Feynman, utilizados para describir interacciones entre partículas, con la función beta de Euler empleada en teoría de cuerdas. De esa unión surgió otra forma de hacer aparecer Pi, sin modificar sus propiedades ni sustituir los métodos que ya existen para calcularlo.Pi lleva siglos asociado a la geometría, aunque sus infinitos decimales también lo han convertido en una referencia habitual para medir la capacidad de ordenadores y algoritmos. Calcular cada vez más cifras exige una potencia creciente, por lo que también sirve como prueba informática.Una idea recuperada medio siglo después La investigación volvió a ganar terreno cuando Hjalmar Rosengren publicó una prueba rigurosa que ampliaba los resultados iniciales. Más tarde, Faizan Bhat y Aninda Sinha relacionaron el trabajo con las series de Ramanujan para 1/Pi y con teorías conformes logarítmicas, de modo que el hallazgo dejó de ser un caso aislado.En marzo de 2026 llegó otra ampliación en Physical Review D. Bhat, Saha y Sinha aplicaron el enfoque a problemas más complejos y obtuvieron representaciones convergentes para las amplitudes de Veneziano y Virasoro-Shapiro. El método ya alcanza más cálculos de teoría de cuerdas que en el artículo original."En los primeros años de la década de 1970, los científicos exploraron brevemente esta línea de investigación, pero la abandonaron porque era demasiado complicada", explicó Aninda Sinha en un comunicado del Indian Institute of Science. La dificultad matemática la mantuvo aparcada hasta que nuevas herramientas permitieron retomarla décadas después.El instituto también apunta a conexiones con la turbulencia, la percolación y algunos modelos relacionados con agujeros negros. No hay una aplicación cotidiana a la vista, pero los cálculos de altas energías podrían hacerse más manejables, que es donde reside por ahora la utilidad de esta nueva forma de representar Pi.