La combinación de ALMA (interferometría milimétrica, estructura y masa del disco) y JWST (espectroscopía infrarroja, química del disco interior) está produciendo los resultados más detallados jamás obtenidos sobre cómo se forman los planetas. Tres hallazgos recientes ilustran el avance: AGE-PRO (30 discos, Astrophysical Journal 2025) reveló que el gas se pierde mucho más rápido que el polvo, forzando a los planetas gigantes a formarse en el primer millón de años; d216-0939 (A&A 2025) detectó por primera vez carbamato de amonio en un disco protoplanetario; y MAPS (ApJS 2021) confirmó que los entornos de formación planetaria son ricos en moléculas orgánicas complejas