El Templo del Agua de The Legend of Zelda: Ocarina of Time es una de las mazmorras más divisivas de esta obra maestra de Nintendo 64 por su complejidad, pero en realidad es de las mejores de la saga.The Legend of Zelda: Ocarina of Time es un juego legendario por muchos motivos, ya que revolucionó y cambió para siempre la industria del videojuego con una aventura inolvidable que supuso un antes y un después para todos los que tuvimos la suerte de disfrutarla en su época, tanto jugadores como desarrolladores. Pero entre sus muchos momentos icónicos, hay uno que siempre ha generado mucho debate: el Templo del Agua.El juego que nos enseñó a pensar en 3DSi hay algo que no se puede negar es que las mazmorras de este título de Nintendo 64 fueron absolutamente magistrales y consiguieron trasladar a la perfección la filosofía característica del diseño de niveles y puzles de The Legend of Zelda: A Link to the Past a un entorno tridimensional, jugando con la verticalidad y la perspectiva de formas sorprendentes e inauditas para la época.Probablemente, un jugador de hoy en día no vaya a tener ningún problema para resolver sus distintos puzles y situaciones, ya que ahora sabemos interactuar y movernos con total naturalidad por entornos 3D, por no hablar de que muchísimos juegos posteriores han replicado muchas de sus ideas y mecánicas.Sin embargo, en 1998 no estábamos nada acostumbrados a algo como lo que las mazmorras de Ocarina of Time nos proponían, ya que los juegos todavía estaban dando sus primeros pasos con las 3D y seguían experimentando con esta tecnología para lograr crear sistemas jugables que realmente fuesen satisfactorios y no palideciesen frente al refinamiento de los títulos en 2D.Ya habíamos tenido grandes ejemplos de cómo hacer esto en otros géneros, pero en lo referente a las aventuras de acción con rompecabezas, Ocarina of Time llevó las cosas mucho más allá y asentó unas bases que a posteriori imitaría toda la industria, por lo que en cierto modo se podría decir que muchos "aprendimos a jugar y a pensar en 3D" gracias a juegos como este y Super Mario 64.Una mazmorra que es toda una lección de diseño de niveles 3DVolviendo al Templo del Agua, esta fue la mazmorra que llevó más al extremo esta idea de crear un intrincado y complejo laberinto tridimensional que, además, introducía mecánicas únicas que jugaban constantemente con la verticaliridad del escenario. Aquí no nos bastaba con avanzar por diversas salas resolviendo rompecabezas, luchando contra enemigos y encontrando llaves, sino que para progresar debíamos modificar constantemente el nivel del agua, lo que traía consigo importantes cambios en el diseño de niveles, abriendo y cerrando rutas.A nivel de diseño, hacía cosas realmente sorprendentes que a día de hoy siguen aguantando el paso del tiempo y demostrando que todo en ella estaba estudiado al milímetro para crear un reto divertido, estimulante y tremendamente satisfactorio. Todo tenía un motivo y su razón de ser, y una vez empezábamos a entender el funcionamiento de la mazmorra y la íbamos "mapeando" en nuestra cabeza, resultaba ser algo increíble.Sin embargo, estas complejidades, sumado con la falta de experiencia a la hora de moverno por un entorno y un nivel de estas características, hicieron que a muchos se nos atragantara dicha mazmorra y nos atascásemos en cosas que hoy en día consideraríamos muy sencillas y evidentes, dejando una impronta en toda una generación de ser un calabozo extremadamente difícil e incluso un poco pesado, aunque ni por asomo era así.Probablemente, parte del problema se deba al hecho de que para desplazarnos por ella debíamos equiparnos y desequiparnos constantemente las botas de hierro, obligándonos así a entrar cada pocos segundos al menú de pausa para realizar esta acción. Sumadle lo lentos que resultaban los desplazamientos subacuáticos o el hecho de tener que acudir a puntos concretos de la mazmorra para modificar el nivel del agua, y resulta entendible el "trauma" que dejó este nivel en tantos jugadores, incluso a pesar de tener uno de los mejores momentos de todo Ocarina of Time con el enfrentamiento contra Link Oscuro (todo lo que rodea a esta batalla desde el mismo momento en el que entras a la sala en la que tiene lugar es increíble).De hecho, el revuelo con el Templo del Agua fue tal que años más tarde, en 2011 con el remake de Ocarina of Time para Nintendo 3DS, Nintendo introdujo algunos pequeños y ligeros ajustes que facilitaban la comprensión de la mazmorra, añadiendo, por ejemplo, un zoom de cámara al hueco que se abría en la torre central cuando un bloque se elevaba al subir el nivel del agua. Aunque, sin lugar a dudas, el mejor cambio de todos fue la posibilidad de ponernos y quitarnos las botas de hierro sin necesidad de entrar al menú, agilizando muchísimo el proceso de movernos por sus distintos pisos.De momento, lo único que sabemos del remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time es que llegará este año en Nintendo Switch 2, pero no cabe duda de que el Templo del Agua va a ser uno de los puntos en los que más se van a fijar los fans y que más interés generan ahora mismo, ya que desconocemos si lo dejarán intacto o si apostarán por rediseñarlo. En caso de que sea la segunda opción, ¿volverá a ofrecer un desafío capaz de rivalizar con el de nuestros recuerdos de 1998? Y de paso aprovechamos para preguntaros, ¿cómo fue vuestra primera vez en esta mazmorra? ¡Os leemos en los comentarios!