El 2 en 1 de CHUWI con 16 GB de RAM que uso como portátil y tablet: ideal para viajes de trabajo

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Un viaje de trabajo de dos días separa a los portátiles en dos: los que se abren en la bandeja del tren y los que se quedan cerrados en la mochila porque desplegarlos es una obra. El de 15 pulgadas casi siempre es del segundo grupo, y aun así es el que todo el mundo carga para responder correos. El MiniBook X de CHUWI apunta justo a ese hueco. Ocupa lo que una tablet grande, gira 360 grados sobre su propia bisagra y lleva dentro algo que en un portátil de este tamaño casi nunca aparece: 16 GB de RAM. Conviene poner el chip en su sitio antes de nada. El Intel N150 es un Twin Lake de 6 W, la evolución directa del N100 que mueve medio catálogo de mini-portátiles de entrada . No es un i5 ni juega en esa liga, por mucho que el formato despiste. Frente al N100 la diferencia es de frecuencia y poco más. Nadie la va a notar abriendo Outlook. Lo que sí se nota es lo otro. En este tamaño lo habitual es quedarse entre 8 y 12 GB soldados , y con esa base Windows 11 empieza a tirar de disco en cuanto tienes el navegador con 15 pestañas y Teams de fondo. Con 16 GB LPDDR5 y 512 GB de SSD eso deja de pasar. La bisagra de 360 grados justifica el resto. Vuelcas la pantalla, se queda plana sobre la mesa y sigue siendo Windows entero sobre un panel táctil : se firma un PDF, se anota encima de un documento y se abre el mismo Excel de siempre, no la versión recortada de Android. El panel es un IPS de 10,51 pulgadas con resolución Full HD+ (1.920 × 1.200 puntos), y esa densidad en algo tan pequeño juega a favor: el texto se lee sin forzar la vista, que es la primera pega de trabajar en formato mini. El chasis de aluminio y el teclado retroiluminado tampoco suelen estar a esta escala, y el WiFi 6 evita el otro clásico del mini-portátil barato , esa conexión que se cae en cuanto te alejas del router del hotel. La autonomía real, eso sí, se queda en 3 o 4 horas y el chasis se nota tibio mientras carga. El cargador viaja con él. Como ordenador único no tiene sentido para nadie que edite vídeo, compile o trabaje con 20 capas abiertas en Photoshop. El N150 tiene un techo y se llega pronto. Donde encaja es en el otro papel: el de quien ya tiene un portátil de 15 pulgadas en casa y no quiere arrastrarlo a un vuelo de dos días para contestar correos. Ahí su rival no es un MacBook, es una tablet con funda-teclado . Y contra esa gana en lo que importa: Windows 11 completo en lugar de un sistema móvil, 512 GB propios sin pelearse con la nube y un teclado de verdad . Con un matiz, los dos USB se quedan en uno cuando enchufas la alimentación, así que el hub acaba viviendo en la mochila. El precio tachado del listado conviene ignorarlo. La referencia que vale es lo que pide la propia CHUWI en su tienda europea, y sobre esa sí queda rebajado. Nadie va a presumir de rendimiento con él, y tampoco se vende para eso. Es el que se abre en la bandeja del tren sin pedirle permiso al de al lado, y a la vuelta se queda en el cajón hasta el siguiente viaje. En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.