El Ministerio de Transportes adjudicó a dedo la redacción del proyecto del puente de la SE-40 a la empresa pública Ineco, saltándose el proceso de licitación en una decisión que puso en pie de guerra al sector privado. El Gobierno argumentaba que era más eficiente y rápido, pese a que no había hecho estudio alguno que lo demostrase. Sin embargo, la decisión de adjudicar a dedo a su propia empresa el proyecto tenía una letra pequeña: había que subcontratar el 68% del trabajo, mucho más que el 50% que permite la Ley. Esto se haría así para la parte atirantada del puente, no para el resto del tramo que va de Dos Hermanas a Coria del Río, incluyendo los vanos de aproximación al viaducto, de cuyas obras iba a hacerse cargo directamente Ineco para acelerar el proceso. Sin embargo, finalmente tampoco será así. Una vez concluida la redacción del proyecto (salvo el de la parte atirantada, que sigue en proceso), el Ministerio de Transportes ha sacado a licitación la primera fase de los trabajos, lo que fuentes del sector señalan que es la confirmación de que Ineco no tiene capacidad técnica para afrontar por sí misma las obras. El departamento de Óscar Puente ha buscado acelerar todo lo posible la foto del inicio de las obras de este tramo, como ha hecho con los otros dos que están adjudicados (Salteras-Valencina, desde hace un año, y Valencina-Espartinas, desde ayer) antes de las próximas elecciones generales. La realidad es que, una vez se encienda la luz verde de estas obras, luego se frenan como ha ocurrido con el tramo de Salteras a Valencina, que lleva un año en ejecución y sólo ha habido movimientos de tierra. Esto, sumado a que el grueso de las anualidades se pospone a la siguiente legislatura, certifican que el interés por hacer parecer que están en marcha aunque tendrá que acometerlas el siguiente Gobierno. El Ejecutivo central, en la práctica, lo que hizo fue retrasar ocho meses la gran obra, que es la construcción de la estructura central. Y mientras tanto, ha metido prisa a Ineco para que cumpla los plazos para que el movimiento de tierras y las primeras máquinas antes de las elecciones para para poder sacar un rédito político cuya financiación le corresponderá a quien venga después. En septiembre de 2025, ABC publicó que Óscar Puente pretendía que a lo largo de este año comenzase la primera fase de las obras del tramo de Dos Hermanas a Coria, correspondiente a los vanos laterales del puente, cuya estructura central no podrá licitarse hasta al menos enero de 2027, la fecha prevista para la terminación del proyecto. El que debe salvar el Guadalquivir, con el puente incluido, está presupuestado a priori en 688 millones. Pero se abonarán de 2027 en adelante.