La décima etapa del Tour, la principal disputada en el Macizo Central, se corrió con temperatura alta, pero con un tiempo alejado del infierno que estaba persiguiendo al pelotón desde la salida de Barcelona. Fue como una pequeña tregua en otra etapa totalmente dominada por el conjunto UAE de Tadej Pogacar para reconducir una nueva exhibición, con victoria incluida, del astro esloveno, más amarillo si cabe, más líder de la Grande Boucle. Otra vez pasó la trituradora personal sobre la prueba,Seguir leyendo....