Dirección: Curry Barker.Guion: Curry Barker.Música: Rock Burwell.Fotografía: Taylor Clemons.Reparto: Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless, Andy Richter, Haley Fitzgerald, Darin Toonder, Chloe Breen, Anthony Pavone.Duración: 108 minutos.Productora: Capstone Studios, Tea Shop & Film Company, Under the Shell.Nacionalidad: Estados Unidos.Aviso de Spoilers: El artículo que sigue a continuación puede desvelar detalles argumentales de la película. Tenlo en cuenta si quieres llegar totalmente virgen… al visionadoLO QUE HACEMOS EN LAS SOMBRASDeseo que Nikki me quiera más que a nadie en el mundo.Ya sea a través de cintas VHS (The Ring) o mediante relaciones sexuales (It Follows) las maldiciones se han dedicado a poner en jaque a sus protagonistas y de los nervios al gran público. Obsession entraría de lleno en la subcategoría de objeto maldito, siguiendo la estela del relato La pata de mono, llevado a cabo por W.W. Jacobs a comienzos del siglo pasado. Como ya os hemos comentado en otras ocasiones, el género de terror vive un momento dulcísimo con propuestas arriesgadas que resultan ser de las más interesantes en la gran pantalla. Si el año pasado fueron Devuélvemela y Weapons quienes se llevaron la palma, a cinco meses vista para dar por cerrado el presente curso, Backrooms y Obsession se presentan como las mejores opciones para pasar un mal rato.Juventud, divino tesoro. Hace unas semanas mencionábamos la envidiable lozanía de Kane Parsons al reseñar la citada película protagonizada por Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve, y en esta crítica vuelve a surgir el asunto. Con solo 26 años, Curry Barker se ha dado a conocer al mundo con una cinta excelente. Tras triunfar, mediante más de tres millones de reproducciones en Youtube, con su anterior trabajo (Milk & Serial), Barker gestó Obsession con un presupuesto inferior al millón de dólares. Pues bien, a día de hoy la recaudación supera los 425 millones en la taquilla mundial. Hagan cuentas. De manera inteligente, Barker confecciona un guion con varias capas de profundidad que invita al espectador a teorizar. La ambigüedad en la que se mueve le sienta como un guante. Rodada en 4:3 para facilitar los primeros planos, Barker juega con las sombras para generar un mal rollo continuo. El comportamiento errático de Nikki y sus movimientos imposibles generan una inquietud que tiene su zenit en momentos de gran violencia.Como yo te amoComo yo te amoConvénceteConvénceteNadie te amaráEl amor perjudica seriamente la salud. Enamorado hasta las trancas de su amiga Nikki, Bear no se atreve a dar el paso y confesárselo. De manera fortuita, un buen día Bear descubre en una tienda «el Sauce de los deseos», una ramita que, al partirla, te concede lo que pidas. Así, cual Aladino y la lámpara maravillosa, tras una noche de fiesta y cobardía, Bear reclama el amor incondicional de Nikki. Mágicamente, su aspiración se cumple. Nikki acaba estando embelesada de Bear hasta lo enfermizo. Lejos de que su relación sea de cuento de hadas, este favor con Dios sabe quién, apresa a la verdadera Nikki. Atrapada en su propio cuerpo, al más puro estilo historias con posesiones de por medio, Nikki es plenamente consciente del ultraje. En momentos puntuales será capaz de abrirse camino para explicarle a Bear que, realmente, no está con ella. Poco parece importarle al personaje interpretado por Michael Johnston. Entre otras muchas cosas, Obsession habla sobre el consentimiento. Ten cuidado con lo que deseas porque podría hacerse realidad. Como ocurriera en La sustancia, el mayor anhelo de sus protagonistas juega en su contra. Descartando leer la letra pequeña, las consecuencias esperan a la vuelta de la esquina. Bear, al igual que Elisabeth Sparkle, entra de lleno en una espiral de autodestrucción por su empeño en continuar la fantasía. Las lecturas que se han hecho de Obsession son varias. Sin embargo, queda claro que el “Pagafantas” de Bear es el verdadero villano de la historia. Más allá de que, inicialmente, no tenga ninguna intención de someter a Nikki, al conseguirlo de manera casual, provoca que tire pa’lante como los de Alicante. El egoísmo en estado puro. Barker construye un personaje complejo que, sin ser malvado en origen, termina anulando por completo al ser que ama. Obsession es algo así como la versión dark de 500 días juntos. Un diario de Noa que explota las relaciones tóxicas hasta sus últimas consecuencias.Lo siento, mi amor, pero hoy te lo voy a decirAunque puede faltarme el valor al hablarte a la caraLo siento, mi amor, pero ya me cansé de fingirY pretendo acabar de una vez para siempre esta farsaAdemás del solvente trabajo de Barker tanto en la escritura de guion como detrás de las cámaras, Obsession gana enteros gracias a su desconocida pareja protagonista. Michael Johnston se mete en la piel de Bear, depresivo y solitario joven enamorado de una compañera de trabajo. Johnston transmite timidez y desesperación a partes iguales. A pesar de ser un papel con muchos matices, Johnston sabe encontrar el equilibrio perfecto en un personaje de lo más común cuyas decisiones son totalmente cuestionables. En el otro lado del ring emerge mayestáticamente Inde Navarrette. Sin temor a equivocarme puedo afirmar que nos encontramos ante una de las actuaciones del año. La joven actriz nacida en Tucson (Arizona) tiene todas las papeletas para recoger el testigo de (la nominada) Demi Moore y (la ganadora) Amy Madigan en la gala de los Oscar. Navarrette encarna a la dulce Nikki, una chica encantadora que, sin quererlo ni beberlo, sufre un calvario por culpa de una de las personas que más aprecia. Desde el momento que comienza “el encantamiento”, el deterioro físico de Nikki es más que evidente. El gran trabajo de Navarrete unido al estupendo maquillaje y brillante ejercicio de iluminación genera tensión de manera constante. Aún así, Nikki es la principal víctima de esta historia. No será la única.Megan Lawless y Cooper Tomlinson, socio de Barker en trabajos anteriores, dan vida a Sarah e Ian. Además de ser compañeros de trabajo de Bear y Nikki, son colegas de copas. Así pues, aunque la mayor parte del peso de la trama recae sobre los hombros de Johnston y Navarrete, tanto Lawless como Tomlinson protagonizan dos de las mejores escenas de toda la película. Momentos, estos, que cortan la respiración y resultan impactantes.En definitiva, Obsession funciona a modo de crítica social, reflexionando sobre las relaciones tóxicas, la idealización romántica y la posesividad en la pareja. Algo parecido a la labor realizada por Leigh Whannell en El hombre invisible. Curry Barker muestra al mundo una llamativa carta de presentación, mientras que Inde Navarrette es uno de los mayores descubrimientos en mucho tiempo. Pese a ser una propuesta tremendamente inquietante, Obsession no está exenta de mala baba. El humor negro, marca de la casa, se combina con la tensión y el terror para alegría de los grandes amantes del género.LO MEJOR+ El subtexto que esconde y lo inquietante que resulta.+ INDE NAVARRETTE, así, en mayúsculas.+ El talento de Curry Barker.LO PEOR– Que el mensaje de la película pueda ser malinterpretado.– El hecho de que quieran explotar su éxito llevando a cabo secuelas innecesarias.– Por el mero hecho de ser una cinta de terror haya gente que descarte su visionado.Si le hubiera cortado las alasHegoak ebaki banizkioHabría sido míoNerea izango zenNo se habría marchadoEz zuen aldegingoPero, de esa maneraBainan, honelaNo habría sido pájaroEz zen gehiago txoria izango