El sentido oculto que parece influir en nuestra salud mental y que probablemente no conocias

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Más allá de los conocidos cinco sentidos que nos enseñan en el colegio, la comunidad científica está prestando cada vez más atención a una capacidad "oculta" que influye de manera notable en nuestra salud mental. Se trata de la interocepción, que puede definirse como la habilidad del organismo para percibir e interpretar sus propias señales internas. Este sentido se encarga de detectar procesos constantes y a menudo silenciosos, como el ritmo cardíaco, la respiración, la temperatura corporal o la sensación de hambre, permitiéndonos reaccionar ante las necesidades del cuerpo.Psicólogas como Jennifyer Murphy y Freya Pretince explican que, aunque no se suele prestar atención consciente a esta capacidad, la interocepción es muy importante para mantener el equilibrio interno o la homeostasis. Es la señal que nos impulsa a buscar agua cuando sentimos sed o a quitarnos una prenda de vestir si la temperatura corporal aumenta. No obstante, en los últimos años, los investigadores han comenzado a observar que va mucho más allá de una simple regulación biológica y podría tener una relación estrecha con diversos aspectos de la salud mental.La estrecha relación entre los estímulos del cuerpo y la salud mental  La hipótesis que manejan diversos especialistas apunta a que la percepción de nuestras señales físicas, como la tensión muscular o los latidos del corazón, proporciona información valiosa sobre si una situación es segura o peligrosa. Cuando este canal de comunicación se altera, podrían dar lugar a condiciones como la ansiedad, la depresión, el trastorno por estrés postraumático o los trastornos de la conducta alimentaria. Por ejemplo, una persona con tendencia a la ansiedad podría experimentar una conciencia excesiva sobre su propio ritmo cardíaco durante la interacción social, lo que a su vez incrementaría su malestar en esa situación. Estudios liderados por las psicólogas Jennifer Murphy, de la Universidad Royal Holloway de Londres, y Freya Prentice, del University College de Londres, han dado como resultado que existen diferencias en la precisión interoceptiva entre hombres y mujeres, habiéndose observado en estas últimas una menor precisión en tareas relacionadas con la percepción de los latidos cardíacos. Aunque las autoras enfatizan que esta relación es compleja y requiere un mayor estudio, plantean que podría ser uno de los factores que contribuyan a una mayor prevalencia de trastornos de ansiedad y depresión en mujeres a partir de la pubertad. Además, investigaciones recientes sobre la relación entre el hambre y el estado de ánimo, coordinadas por el psicólogo Nils Kroemer, señalan que quienes poseen una interocepción más precisa consiguen mantener una mayor estabilidad emocional ante la falta de comida. Sí, los humanos tienen un sexto sentido: puedes desbloquearlo de una forma curiosa según la cienciaOtro campo del estudio se centra en los trastornos de la conducta alimentaria. Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles evaluaron a pacientes con anorexia nerviosa utilizando una píldora vibratoria ingerible. Los resultados mostraron que las personas con esta condición no ignoran de manera voluntaria las señales de hambre, sino que su sistema nervioso podría procesar las sensaciones gastrointestinales de manera distinta. Esta dificultad para detectar, confiar y aprender los estímulos internos del cuerpo podría explicar por qué algunos síntomas persisten incluso después de que los pacientes recuperan peso. Los cinco sentidos que nos enseñan en el colegioA pesar de estos descubrimientos, la comunidad científica también mantiene posturas críticas respecto a la definición del concepto. Un artículo publicado por investigadores liderados por el científico cognitivo Felix Schoeller, del MIT, cuestionó la existencia de la interocepción como un sentido único, llegando a decir que el término tiende a simplificar en exceso un conjunto muy diverso y complejo de fenómenos biológicos. En esta misma línea, expertos en el estudio de los sentidos, como Barry Smith, proponen que los seres humanos poseemos en realidad una cantidad de sentidos mucho mayor, lo que dificulta agruparlos bajo una sola categoría.Aunque el término y los mecanismos exactos de la interocepción siguen siendo objeto de discusión científica, parece que nuestra capacidad sensorial interna influye de manera significativa en el bienestar general. Un mejor entendimiento de estos procesos biológicos y de las diferencias individuales en la autopercepción corporal podría abrir nuevas vías en el futuro para abordar diversos problemas de salud mental.