La Tierra tiene un campo eléctrico global tan débil como media pila de reloj. Aun así, puede vencer a la gravedad y empujar parte de nuestra atmósfera hacia el espacio
Un cohete de la NASA midió una diferencia de solo 0,55 voltios sobre el Ártico. Era suficiente para resolver un misterio de 60 años y explicar por qué partículas frías escapan a velocidades supersónicas por los polos.