"Fin de un sueño. Argentina resistió hasta donde pudo". El título del diario La Nación reflejó de manera elocuente el estado de ánimo de un país. La ilusión del bicampeonato mundial se disolvió en la fría noche invernal, entre la garúa y un frío que calaba los huesos. Así y todo, centenares de personas quisieron reunirse en el emblemático Obelisco, a un kilómetro de la sede presidencial, para reafirmar su condición de incondicionales de un equipo que llegó a la instancia final por cuarta vez en la historia de los mundiales: Uruguay 1930, Italia 1990, Brasil 2014 y esta noche Estados Unidos.Seguir leyendo....