Hay una creencia instaurada en el fútbol que sostiene que gana quien tiene más corazón porque el fútbol también tiene razones que la razón no entiende. Pero la realidad demuestra que cuando uno tiene delante a alguien más talentoso o a un equipo mejor, tiene poco que hacer. Por eso España quería en semifinales a Francia: "Somos mejor equipo y siempre les ganamos". Y por eso estaban tranquilos ante Argentina, porque en lo futbolístico se reconocían mejores, tenían más identidad. Seguir leyendo....