Estados Unidos pide ayuda a Corea para reforzar su armada: el país asiático podría construir sus buques de última generación

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El Pentágono ha decidido romper con una de sus tradiciones más arraigadas en materia de defensa. Ante la necesidad imperiosa de acelerar la renovación de su flota y las evidentes limitaciones de la industria nacional, el Gobierno estadounidense solicitó información oficial a los gigantes navales surcoreanos. El objetivo de esta maniobra pasa por evaluar su capacidad real e inmediata para fabricar destructores de última generación y buques de reabastecimiento.Este movimiento estratégico supone un giro radical en la política militar de Washington, que tradicionalmente protegió su industria armamentística con celo. Si las negociaciones preliminares fructifican y se materializan en contratos formales a medio plazo, sería la primera vez desde 1922 que un buque de combate extranjero entra en servicio bajo la bandera estadounidense. La medida busca sortear los actuales cuellos de botella frente a la creciente presión internacional.Según detalló el portal especializado Interesting Engineering, tres grandes corporaciones asiáticas respondieron a la llamada del Departamento de Defensa. Se trata de un primer paso burocrático que permite al Ejecutivo recopilar datos exhaustivos sobre precios, plazos de entrega, fuerza laboral y viabilidad técnica antes de lanzar una licitación formal y vinculante.La experiencia surcoreana con el sistema AegisLas empresas Hanwha Ocean y HD Hyundai Heavy Industries presentaron propuestas conjuntas tanto para los petroleros como para los destructores, lo que demuestra su ambición por entrar en el hermético mercado de defensa norteamericano. Por su parte, el gigante Samsung Heavy Industries prefirió mantener un perfil más conservador y centrarse exclusivamente en el contrato para los buques auxiliares de reabastecimiento en alta mar, unas naves fundamentales para la logística de la flota.El interés de la Armada en estos astilleros específicos no resulta casual. Tanto Hanwha como HD Hyundai cuentan con una dilatada experiencia en la construcción de destructores de la clase Sejong the Great. Estas imponentes naves de aproximadamente 8.500 toneladas están equipadas con el avanzado sistema de combate Aegis y presentan unas características operativas notablemente similares a los destructores de la clase Arleigh Burke, la actual espina dorsal de la flota de superficie de Estados Unidos.Un cambio de paradigma en la defensa navalA ello se suma que la potente industria naval surcoreana demostró su solvencia al fabricar fragatas para clientes internacionales de primer nivel, con exportaciones exitosas a países como Perú o Filipinas. Esta probada capacidad de producción tecnológica a gran escala constituye el salvavidas industrial que busca el Pentágono para mantener su superioridad táctica en los océanos durante las próximas décadas.La posible externalización de la construcción naval militar abrió un intenso debate en las esferas políticas de Washington. Aunque las estrictas leyes federales exigen por norma que los buques de guerra se construyan en territorio nacional, el presidente tiene la potestad ejecutiva de otorgar exenciones justificadas por motivos de seguridad. Así, la alianza estratégica con Seúl podría convertirse en la única vía realista para modernizar la flota a un ritmo que sus propios astilleros ya no pueden garantizar.