El creador alemán Bitluni diseñó una peculiar máquina gráfica formada por 8.192 microcontroladores RISC-V, cada uno conectado a un LED RGB. Su objetivo final es alcanzar 64.000 unidades y una resolución de 320 x 200 píxeles, aunque el consumo eléctrico y la coordinación del sistema representan desafíos enormes.