Spiderman Noir,un arácnido con gabardina

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Mucho más que un Trepamuros con gabardinaDurante décadas, Spiderman ha sido un super héroe bastante chistoso y “graciosete”. Como toda en la vida, con sus puntos álgidos de histrionismo, y también momentos de tristeza e ira. Pero bueno, en general, Peter Parker representa la esperanza, el sacrificio y la convicción de que siempre existe una forma correcta de hacer las cosas, incluso cuando el mundo parece empeñado en demostrar lo contrario. Sin embargo, Marvel decidió preguntarse qué ocurriría si ese mismo personaje hubiera nacido en una sociedad donde la justicia apenas existe, la corrupción domina las instituciones y la violencia es el lenguaje cotidiano (un poquitín como vemos en nuestro día a día). La respuesta fue Spiderman Noir, una de las reinterpretaciones más inteligentes y maduras que ha recibido el trepamuros en este milenio. El motivo de escribir estas palabras, también obedece al reciente estreno de la serie Spiderman Noir, que ya ha sido comentada en nuestra página, y a la que me remito. Una buena serie, entretenida, que tampoco nos lleva a la excelencia, pero cumple de sobra. Al ver la serie a uno le pican las ganas de releer y así ha sido, lo cual nos lleva a este momento.Lejos de limitarse a vestir al personaje con un traje negro y una gabardina, Marvel creó en 2009 una versión completamente distinta del mito de Spiderman. David Hine, Fabrice Sapolsky y Carmine Di Giandomenico trasladaron al héroe a una Nueva York inspirada en la Gran Depresión de los años treinta, un escenario donde los mafiosos controlan las calles, la policía mira hacia otro lado y la pobreza condiciona la vida de millones de personas.La creación de esta versión arácnida con gabardina no siguió los cauces habituales. En diciembre de 2006, Fabrice Sapolsky, un guionista, periodista e historietista francés (fundador de la reputada revista sobre cómics Comix Box), viajó con una innovadora y rompedora idea. Le propuso al experimentado escritor británico David Hine una sorprendente posibilidad; trasladar a Peter Parker a la década de 1930. Se trataba de una fusión nunca vista donde la esencia de El Trepamuros se fundía con la crudeza del género de detectives.Hine lo vio claro desde el minuto cero. Tal es así que Marvel dio luz verde al proyecto integrándolo dentro de una línea experimental llamada Marvel Noir (que afectaría también a los X-Men, Daredevil, Iron Man y Luke Cage). Para dar forma visual a este nuevo concepto, el equipo reclutó al dibujante italiano Carmine Di Giandomenico, cuyo trazo capturaba el alma de esa oscuridad imperante. Por su parte, el aclamado diseñador de portadas Marko Djurdjević recibió el encargo de diseñar el uniforme. El resultado fue un diseño que no dejaba a nadie indiferente. Adiós a la licra; hola a una chaqueta de aviador de cuero, pantalones de gabardina, botas militares y unas gafas de protección heredadas de su tío Ben en la Primera Guerra Mundial.El primer número de Spider-Man: Noir llegó a las librerías en febrero de 2009. Lo que inicialmente iba a ser una curiosidad de cuatro números se convirtió rápidamente en un fenómeno de culto dentro y fuera de los Estados Unidos.Lo interesante de esta versión Noir es que no pretende sustituir al Spiderman clásico. Más bien funciona como un experimento narrativo que demuestra hasta qué punto el contexto puede moldear a un héroe sin destruir su esencia.Estamos en la Tierra-90214 donde Peter Parker sigue siendo un joven (aquí se diferencia de lo que vemos en Amazon Prime, donde Nicholas Gage está talludo) criado por May y Ben Parker, quienes le inculcan el sentido de la responsabilidad y la necesidad de luchar contra las injusticias. Sin embargo, el mundo que lo rodea no se parece al del universo principal de Marvel.No vamos a encontrarnos a grandes científicos que cambian el mundo, ni coloridos supervillanos que aparecen para ser derrotados al final del episodio. Nada más lejos de la verdad; aquí la ciudad está gobernada por mafias, políticos corruptos y empresarios que se enriquecen mientras los ciudadanos sobreviven como pueden (ostras me recuerda a nuestro actual momento).Otro aspecto que difiere de la Tierra 616 gira en torno al origen de los poderes de esta versión Noir. Frente a la explicación científica del Spiderman clásico, Spiderman Noir incorpora elementos sobrenaturales y simbólicos que encajan perfectamente con la atmósfera oscura del relato. Esa decisión resultó polémica para algunos lectores, pero refuerza la sensación de estar ante una historia completamente distinta.Una de las mayores virtudes de esta versión de los años treinta es que Nueva York deja de ser un simple escenario para convertirse en un personaje más. Las calles húmedas, los callejones mal iluminados, los clubes clandestinos, las fábricas abandonadas y los edificios decadentes construyen una ambientación inspirada directamente en el cine negro clásico. La influencia de las novelas detectivescas y de los relatos pulp resulta evidente desde las primeras páginas. ¿Os imagináis a Ed Brubaker a los guiones? Como escarpias tengo el vello de los brazos con solo pensarlo.El uniforme también refleja esa filosofía. La gabardina, el sombrero fedora, las gafas de aviador y los guantes de cuero sustituyen al icónico traje rojo y azul sin que el personaje pierda identidad. No es un cambio estético gratuito; responde a una lógica narrativa que hace creíble la existencia de un vigilante en plena década de 1930.Este Trepamuros sonríe mucho menos, desconfía de casi todo el mundo y, en determinadas historias, llega incluso a utilizar armas de fuego. Nuevamente esta decisión generó debate entre los aficionados porque rompía con uno de los rasgos más reconocibles del personaje. Sin embargo, no debemos olvidar que estamos ante una versión diferente en un universo diferente. Lo que si mantenemos en su esencia es la inteligencia, la empatía y el sentido de la responsabilidad de Peter Parker, aunque, tal y como he dicho la dureza del entorno termina cambiando su forma de actuar. De esta forma Marvel no intentó justificar la violencia, sino plantear una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto un héroe puede mantener intactos sus principios cuando vive en una sociedad donde las instituciones han dejado de proteger a los inocentes? La respuesta nunca es sencilla, y ahí reside buena parte de la fuerza del personaje.Aunque los cómics fueron muy bien recibidos, Spiderman Noir alcanzó la popularidad mundial gracias a Spider-Man: Into the Spider-Verse (2018). Durante años, el personaje permaneció en el dique seco. Por el contrario creció exponencialmente en los videojuegos (destacando Spider-Man: Shattered Dimensions en 2010). Esto llamó la atención del guionista Dan Slott, quien en 2014 orquestó el mega evento multiversal denominado Spider-Verse.A partir de este punto, Spiderman Noir se convertiría en un soldado, en un Webwarrior en una serie de guerras inter dimensionales arácnidas (vamos a simplificarlo así, si no os importa). Aparecería en títulos como Web Warriors (2015) sufriendo un destino fatal en Spider-Geddon (2018), donde aparentemente es asesinado por Los Herederos (La familia de Morlun, devoradores de tótems arácnidos).La enorme popularidad del personaje gracias Spider-Man: Un nuevo universo y su secuela, impulsó su resurrección en las páginas de Spider-Verse Vol. 3 #5 (2020). Marvel comprendió que el público echaba de menos al personaje, o quizá el sombrero. La guionista Margaret Stohl y el soberbio artista argentino Juan Ferreyra tomaron las riendas en una nueva serie limitada titulada Spider-Man Noir: Twilight in Babylon (2020), que sacaba a Peter de Nueva York para arrastrarlo a una intriga arqueológica internacional a las puertas de la Segunda Guerra Mundial. Como suele ser habitual en esa época donde se desarrolla la aventura nuestro arácnido con gabardina se enfrentará a los nazis por el control de una serie de reliquias místicas.Más recientemente, Erik Larsen junto con el dibujante Andrea Broccardo cerraron miniserie Spider-Man: Noir: The Gwen Stacy Affair (cuyo desenlace en las librerías norteamericanas se completó a principios de 2026). El creador de Savage Dragon recupera el aroma clásico del detective privado, demostrando que el personaje sobrevive mejor cuando se desmarca de los portales interdimensionales y vuelve a pisar el asfalto mojado.Como colofón, la interpretación de Nicolas Cage ha convertido al personaje en uno de los favoritos del fandom. Apostando por una historia propia que mantiene la estética detectivesca y el tono sombrío que han definido al personaje desde su creación.No todas las decisiones creativas funcionan igual de bien. Algunos lectores consideran discutible el componente místico de su origen o el uso ocasional de armas, y ciertas historias posteriores han perdido parte de la personalidad que tenía la miniserie original. Aun así, el balance general sigue siendo muy positivo.Spiderman Noir demuestra que los grandes personajes pueden sobrevivir a cualquier reinterpretación siempre que se comprenda qué los hace especiales. Bajo la gabardina, el sombrero y las sombras del cine negro sigue estando Peter Parker: un hombre convencido de que la responsabilidad implica actuar incluso cuando las probabilidades están en contra.