Fracking en el nuevo Congreso: Petro buscará prohibirlo y De la Espriella apuesta por reactivarlo. Collage Valora AnalitikEl próximo 20 de julio, cuando se instale el Congreso para el periodo 2026-2030, uno de los primeros grandes debates legislativos enfrentará dos visiones completamente opuestas sobre el futuro energético de Colombia.Lea también: Concepto del Congreso abre la puerta para posesionar a Abelardo de la Espriella fuera de BogotáMientras el Gobierno de Gustavo Petro radicará un proyecto de ley para prohibir definitivamente el fracking, el presidente electo Abelardo de la Espriella mantiene su apuesta por reactivar esta técnica como parte de su estrategia para fortalecer la producción de petróleo y gas y mejorar las finanzas públicas.La discusión tendrá un alto contenido político porque la iniciativa será presentada apenas 18 días antes del cambio de gobierno, previsto para el 7 de agosto, por lo que el nuevo Congreso será el escenario donde chocarán dos modelos energéticos: el de la transición impulsada por Petro y el de una mayor explotación de hidrocarburos defendida por De la Espriella.Petro llevará al Congreso su proyecto para prohibir el frackingEl Ministerio de Minas y Energía confirmó que el 20 de julio radicará, junto con el Ministerio de Ambiente y congresistas del Pacto Histórico, el proyecto de ley que busca prohibir el fracking en Colombia. La iniciativa será presentada durante la instalación del nuevo Congreso y, según el Gobierno, pretende proteger el agua, los ecosistemas y la salud pública frente a los riesgos que atribuye a esta técnica.El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, aseguró que el proyecto se sustenta en evidencia científica sobre los impactos ambientales y sociales del fracturamiento hidráulico.«Presentaremos junto con las y los congresistas del Pacto Histórico el proyecto de ley que prohíbe el fracking en Colombia. Es una iniciativa para proteger el agua, la vida y nuestros ecosistemas», afirmó el ministro.Palma agregó que el Gobierno saliente defenderá la transición energética hasta el último día de su mandato y sostuvo que administraciones anteriores promovieron el fracking sin lograr consolidarlo. Cabe recordar que no será la primera vez que el Gobierno Petro y el Pacto Histórico han llevado esta propuesta al Congreso.De la Espriella insiste en reactivar el frackingLa posición del presidente electo es exactamente la contraria. Abelardo de la Espriella ha reiterado en varias entrevista que un su gobierno impulsará el fracking como parte de la recuperación del sector minero-energético, aunque insistió en que esa política respetará toda la normatividad ambiental vigente.«Por encima de lo que sea, nunca se ha señalado eso. Ni José Manuel (Restrepo) ni yo. Somos hombres que respetamos el Estado de derecho; no se hará nada por fuera de la norma ambiental», afirmó.También fue enfático en descartar intervenciones en ecosistemas estratégicos: «Bajo ninguna circunstancia vamos a intervenir páramos ni lugares protegidos».Para el presidente electo, la discusión no puede limitarse al componente ambiental, sino que debe incluir el impacto sobre las finanzas públicas, Ecopetrol y la seguridad energética.«Es imposible pensar en cerrar el hueco fiscal y crecer si no activamos ese motor de la economía colombiana, pero eso tiene que hacerse de manera responsable con el medioambiente», sostuvo.Fabio Arjona, ministro de Ambiente designado, aseguró que la eventual implementación del fracking en Colombia solo podría contemplarse en zonas donde la normatividad ambiental y de ordenamiento territorial lo permita: “No se puede hacer fracking en un área protegida, en donde el ordenamiento territorial lo limite de acuerdo con el tema de ordenamiento vigente en la ordenación del país. Se ha hablado de fracking en áreas protegidas, eso es imposible y no se puede desarrollar ninguna actividad de infraestructura”.Puede interesarle: Revive prima de unos $18 millones a congresistas: Consejo de Estado suspende provisionalmente decreto que la eliminóEl funcionario explicó que el potencial para desarrollar esta técnica se concentra en una porción reducida del territorio nacional y afirmó que, de avanzar proyectos, estos estarán sujetos a una vigilancia estricta por parte de la cartera ambiental. En ese sentido, señaló que “en el 2 % del territorio nacional donde se tiene potencial de fracking, el ministerio tiene que supervisar que se haga con los mejores estándares de la industria”.Arjona también defendió el uso de esta tecnología como una alternativa para fortalecer el abastecimiento energético del país, aunque reiteró que deberá ejecutarse con exigencias ambientales rigurosas. Según indicó, “es aprovechamiento que necesitamos para nuestra seguridad energética como es el gas producto del fracking y con un especial cuidado por el agua”, al tiempo que reiteró que esta actividad no podrá desarrollarse “ni en áreas protegidas ni en ecosistemas sensibles que puedan tener afectación con una actividad determinada”.¿Cuál es la situación legal del fracking en Colombia?El fracking, o fracturamiento hidráulico, es una técnica utilizada para extraer petróleo y gas atrapados en formaciones rocosas de baja permeabilidad.El procedimiento consiste en perforar varios kilómetros bajo tierra e inyectar agua, arena y aditivos químicos a muy alta presión para fracturar la roca y liberar los hidrocarburos.Sus defensores sostienen que esta tecnología permite aprovechar reservas que no pueden extraerse mediante métodos convencionales, fortalece la seguridad energética, reduce la dependencia de importaciones de gas y genera ingresos por regalías e impuestos.Sin embargo, organizaciones ambientales, comunidades y diversos sectores académicos han advertido sobre posibles riesgos relacionados con la contaminación de fuentes hídricas, el alto consumo de agua, las emisiones de metano, la afectación de ecosistemas y la posibilidad de incrementar la sismicidad inducida. Precisamente por esos debates, el principio de precaución ha sido uno de los ejes de las discusiones judiciales y regulatorias en Colombia.Actualmente, el fracking no está prohibido por una ley, pero tampoco puede desarrollarse comercialmente en Colombia.Desde 2018 permanecen suspendidas, mediante medidas cautelares del Consejo de Estado, las normas que reglamentaban la exploración y explotación de yacimientos no convencionales mediante fracturamiento hidráulico, al considerar que existían riesgos ambientales que debían evaluarse bajo el principio de precaución.Posteriormente, el alto tribunal permitió que el Gobierno pudiera diseñar proyectos piloto de investigación bajo un marco regulatorio específico, aunque esos pilotos también enfrentaron demandas judiciales y no derivaron en una explotación comercial de esta técnica.En consecuencia, el debate que llegará al Congreso no parte de una actividad plenamente autorizada, sino de una discusión sobre si Colombia debe cerrar definitivamente la puerta al fracking mediante una ley o mantener abierta la posibilidad de habilitarlo en el futuro, siempre que exista un marco jurídico y ambiental que lo permita.También puede leer: Gobierno De la Espriella abrirá una embajada en Jerusalén y eliminará el requisito de visa con IsraelPor eso, la iniciativa que comenzará su trámite el 20 de julio será uno de los primeros proyectos de alto impacto político que recibirá el nuevo Congreso y también uno de los primeros temas donde quedará en evidencia la diferencia entre el legado energético del gobierno de Gustavo Petro y la agenda que pretende impulsar Abelardo de la Espriella desde el 7 de agosto