Peter ya está disponible gratis en Android y iOS. Es el primer asistente de voz con IA desarrollado en España para adultos con discapacidad intelectual y no está pensado para responder curiosidades: sirve para organizar una cita, explicar una tarea doméstica o ayudar cuando el usuario no sabe muy bien qué hacer.Al 45,5 % de las personas con discapacidad intelectual le gustaría independizarse, pero el 72 % sigue viviendo con sus familiares, según el informe Construyendo hogares de la Fundación PwC. El dinero y la vivienda explican buena parte de esa diferencia, aunque la falta de apoyos para manejarse en el día a día tampoco ayuda demasiado.Un asistente al que no hay que aprender a hablarle ❮ ❯ Se puede escribir, sí, pero Peter está hecho para hablarle. No hay que memorizar comandos concretos ni acertar con una frase determinada: el usuario cuenta lo que necesita y el asistente responde con un lenguaje fácil de entender. Si hace falta repetir, repite; si hay que explicarlo de otra manera, también puede hacerlo.Las peticiones pueden ir desde preparar un recordatorio hasta organizar la agenda, planear una salida o seguir una tarea doméstica paso a paso. También incluye avisos de seguridad y apoyo emocional. No pretende sustituir a familiares o profesionales, sino estar disponible para esas dudas pequeñas que aparecen cualquier día y que no siempre pueden esperar.La aplicación tampoco se olvida de todo en cuanto se cierra. Cada usuario dispone de una memoria propia para sus rutinas, preferencias y personas de referencia, de manera que no tiene que explicar desde cero quién es quién cada vez que inicia una conversación. Peter también guarda los objetivos que se hayan fijado y utiliza ese contexto en las respuestas posteriores.Debajo de todo esto trabajan varios modelos de lenguaje. Peter elige el que mejor responde a cada petición y puede incorporar otros en el futuro sin quedar atado a una única empresa. Al usuario, en realidad, le da igual cuál esté funcionando: habla, recibe una respuesta y sigue con lo que estaba haciendo.No hace falta comprar nada raro. Peter funciona en un móvil Android o en un iPhone, más cerca de las funciones de accesibilidad que Apple incorpora a sus dispositivos que del implante con el que un paciente con ELA ha vuelto a hablar usando la mente. Aquí basta con descargar la aplicación y hablar.Después del entorno controlado vino la prueba en casa Peter ha sido impulsado por la fundación Álex RiveraPeter pasó primero por una fase de validación supervisada y después se probó en situaciones reales, principalmente dentro de los hogares de los participantes. El 84 % de quienes lo utilizaron lo recomendaría, mientras que nueve de cada diez profesionales de apoyo creen que puede mejorar la atención que prestan a las personas con discapacidad intelectual.Algunos usuarios llegaron a mantener hasta 70 conversaciones diarias con Peter, y no porque el teléfono estuviera lanzando avisos para que alguien se acordara de abrirlo. Las interacciones surgieron de forma espontánea, cuando necesitaban consultar algo, pedir ayuda o resolver una duda. Es decir, acudían a la aplicación porque les resultaba útil.Personas con discapacidad intelectual, familiares y profesionales participaron en la definición y las pruebas de la aplicación desde el principio, no cuando todo estaba terminado y solo quedaba dar el visto bueno. "Hemos desarrollado una aplicación creada específicamente para ellas y diseñada junto a ellas", explica Carlos Rivera, fundador y presidente de la Fundación Álex Rivera.La Fundación prepara ahora una función para vincular la cuenta con familiares o tutores, que podrán ayudar con la agenda y recibir avisos cuando ocurra algo que requiera su atención. Según sus responsables, no habrá una vigilancia permanente y será el usuario quien decida hasta dónde llega esa conexión. Un matiz bastante necesario cuando hablamos de ganar autonomía.